Preparándose para el embarazo

Por el Equipo Editorial de SheCares | Actualizado: 02 junio, 2020

Las mujeres que desean concebir suelen buscar información confiable sobre cómo planear un embarazo. Es fundamental conocer todo sobre la ovulación y la fertilidad, ya que las posibilidades de concebir dependen de estas dos variables. Saber calcular el día de la ovulación y la ventana fértil, así como aprender sobre los factores que afectan la fertilidad, tales como la edad o el peso, puede contribuir a una eficiente planificación del embarazo, la cual debe incluir una dieta balanceada, suplementos y ejercicio regular para estimular la fertilidad.

Esta guía de planificación del embarazo te enseñará todo lo que necesitas saber antes de concebir. Las tres secciones principales explican la ovulación y la fertilidad, a fin de que las mujeres preparándose para el embarazo puedan contar con los conocimientos necesarios que aseguren su salud durante la gestación.

Preparándose para el embarazo

Ovulación

La ovulación ocurre aproximadamente a la mitad de un ciclo menstrual saludable, y es el único momento en que puede ocurrir la concepción.

Ciclo de la ovulación

Ciclo de la ovulación

El ciclo de la ovulación ocurre todos los meses; durante este período, un óvulo madura en uno de los ovarios para luego ser liberado y viajar a través de las trompas de Falopio hasta el útero.

Este viaje dura aproximadamente 24 horas, durante las cuales el óvulo puede ser fertilizado si hay esperma presente en los tubos. Si no ocurre la fertilización, el óvulo se arroja junto con el revestimiento uterino, dando lugar a la menstruación aproximadamente dos semanas más tarde.

Dado que los espermatozoides pueden sobrevivir en el tracto reproductivo hasta por cinco días, tener relaciones sexuales sin protección tres o cinco días antes del día de la ovulación puede resultar en una concepción exitosa. Este corto período se conoce como la ventana fértil.

Signos y síntomas de la ovulación

Debido a los cambios naturales de estrógeno y progesterona, así como de las hormonas luteinizante (LH) y foliculoestimulante (FSH) a lo largo del ciclo, la ovulación puede confirmarse en función de signos y síntomas específicos.

Síntomas de ovulación

  • Dolor pélvico leve o del bajo vientre
  • Aumento de la libido
  • Hinchazón
  • Sensibilidad en los senos
  • Manchado vaginal ligero
  • Mal humor

Signos de ovulación

  • Moco cervical: se vuelve transparente y pegajoso, parecido a las claras de huevo.
  • Temperatura corporal basal (TBC): baja ligeramente antes de la ovulación y después sube 0.4-1.0°F (0.2 - 0.5°C).
  • Posición cervical: se vuelve suave, húmeda y abierta y se desplaza hacia arriba en el cuerpo.
  • Nivelesde LH: comienzan a aumentar 24-36 horas antes de la ovulación y alcanzan un máximo de 25-40 mlU / ml el día de la ovulación.
  • Patrón de helecho: se forma en la saliva debido al aumento de progesterona después de la ovulación.

Pruebas de ovulación

Existen varias pruebas de ovulación en el hogar que pueden ayudar a las mujeres a prepararse para concebir al determinar si se están acercando al momento de la ovulación. Incluyen:

  • Medición de la temperatura basal (BBT)
  • Revisión del moco cervical
  • Comprobación de la posición cervical
  • Uso de kits de pruebas de ovulación y microscopios de ovulación

Predictores de ovulación

Antes de concebir, se aconseja a las mujeres que realicen un seguimiento de su ovulación y ciclos menstruales durante varios meses. Esto se puede hacer con la ayuda de calendarios de ovulación, calculadoras, rastreadores o monitores, que van desde simples diagramas en papel y gráficos impresos de fertilidad, hasta aplicaciones en línea y dispositivos físicos.

Estas herramientas de predicción también pueden ayudar a diagnosticar problemas comunes de ovulación, como la anovulación, o falta de ovulación, y la oligoovulación, caracterizada por menstruación irregular.

Fertilidad

La fertilidad de una mujer, que se define como la capacidad de poder concebir, depende de diversos factores; algunos de los más importantes se detallan a continuación.

Reserva ovárica

Reserva ovárica

La reserva ovárica es la cantidad de óvulos almacenados en los ovarios en un momento dado.  Las mujeres nacen con un número fijo de óvulos que se liberan a lo largo de toda su vida fértil.

Desde el nacimiento hasta la pubertad, el número de ovarios, de uno a dos millones, disminuye drásticamente, hasta en 75%. Desde la pubertad en adelante, un cierto número de óvulos maduran en los ovarios durante cada ciclo menstrual, pero durante la ovulación se libera solo uno para ser fertilizado. Si se liberan dos o más, se producen embarazos gemelares o múltiples.

Fertilidad y edad

Fertilidad y edad van de la mano. A medida que una mujer envejece, su reserva ovárica disminuye a velocidades variables, al igual que su capacidad para concebir. En general, la fertilidad femenina está en su apogeo a principios y mediados de los 20 y luego disminuye lentamente.

  • Fertilidad a los 35. A principios de los años 30, la fertilidad comienza a disminuir lentamente, disminuyendo significativamente entre los 35 y los 37 años debido a la disminución de la reserva ovárica y de la calidad de los óvulos. Sin embargo, tener un embarazo natural y saludable después de los 35 años es muy factible.

  • Fertilidad a los 40. Dado que la transición menopáusica generalmente comienza a mediados de los 40, las mujeres pueden experimentar menstruación irregular y baja reserva ovárica. En consecuencia, aunque el embarazo después de los 40 y 45 años es posible, podría ser mucho más difícil.

La fertilidad llega a su fin gradualmente con la menopausia, marcada por el momento en que una mujer advierte que su período ha estado ausente durante 12 meses consecutivos, debido al agotamiento completo de la reserva ovárica.

Infertilidad

La infertilidad se define como la incapacidad para concebir y llevar un embarazo a término. Se diferencia de la esterilidad, que se diagnostica cuando la concepción no puede ocurrir debido a la falta de ovulación o producción de esperma debido a condiciones genéticas, enfermedades o lesiones.

  • La infertilidad femenina se debe principalmente a una baja reserva ovárica, así como a ovulación anormal o daño a las trompas de Falopio debido a un embarazo ectópico o endometriosis.

  • La infertilidad masculina está relacionada con anormalidades de los espermatozoides, las cuales pueden ser causadas por diversas afecciones médicas, como infecciones, hábitos poco saludables y desequilibrios hormonales.

Contrariamente a la esterilidad, la infertilidad a menudo se puede tratar para permitir la concepción. Los posibles tratamientos para la infertilidad incluyen píldoras e inyecciones, cirugía o cambios en el estilo de vida. Sin embargo, algunas parejas tienen que recurrir al uso de tecnologías reproductivas avanzadas (ART), como la fecundación in vitro (FIV) o la inseminación artificial.

Pruebas de fertilidad

Se aconseja a las parejas que se sometan a pruebas de fertilidad si no logran concebir después de tener relaciones sexuales sin control de natalidad durante 12 meses (si una mujer tiene menos de 35 años), o 6 meses (si una mujer tiene más de 35 años).

Las pruebas de fertilidad pueden incluir un examen físico, análisis de sangre, ultrasonidos y procedimientos de diagnóstico, todos los cuales están diseñados para revelar la causa potencial de infertilidad al evaluar los niveles de hormonas reproductivas, evaluar el estado de la reserva ovárica o descartar otras anormalidades.

Preservación de la fertilidad

La preservación de la fertilidad consiste en métodos para guardar los óvulos y los tejidos reproductivos para futuros embarazos. Estas opciones incluyen la criopreservación de embriones u ovocitos, el blindaje gonadal o la transposición ovárica.

Las mujeres pueden someterse a procedimientos de preservación para retrasar el embarazo debido a elecciones personales de estilo de vida, además de condiciones médicas, tales como endometriosis, lupus y cáncer, o tratamientos para dichas enfermedades que se sabe que inhiben la fertilidad.

Cómo aumentar la fertilidad

Cuando una mujer se prepara para concebir, puede optimizar sus posibilidades con prácticas saludables de estilo de vida. Los mejores estímulos para potenciar la fertilidad natural incluyen:

  • Una dieta de fertilidad rica en zinc, hierro o calcio puede renovar el moco cervical, regular la ovulación y resolver la disfunción que inhibe la fertilidad. Los mejores  alimentos para la fertilidad incluyen, huevos, lácteos con toda su grasa y proteínas de origen vegetal, así como abundante agua.

  • Los hábitos saludables, como controlar el estrés a través de la meditación o la atención plena y dormir lo suficiente, pueden promover una ovulación saludable. Evitar las adicciones a los cigarrillos y al alcohol también puede revertir los efectos nocivos de la nicotina y el alcohol en la producción hormonal, lo que afecta la calidad del huevo y el ciclo de ovulación.

  • Los ejercicios para la fertilidad, como el yoga o la natación, pueden ayudar a las mujeres a reducir la obesidad, alcanzar un peso saludable y aumentar el flujo sanguíneo a los órganos reproductivos. Debe evitarse el ejercicio extenuante, como levantamiento de pesas, ya que podría interrumpir el ciclo menstrual y dificultar la concepción.

  • Los siguientes suplementos para la fertilidad pueden aumentar las probabilidades de quedar embarazada al actuar directamente sobre el funcionamiento interno del cuerpo para lograr un equilibrio hormonal y nutricional:

    • Suplementos herbales fitoestrogénicos, como los que contienen dong quai, sauzgatillo o cohosh negro, fomentan el equilibrio de estrógenos para regular la ovulación y promueven una óptima salud uterina.

    • Suplementos de equilibrio hormonal, como Macafem, nutren al sistema endocrino para estimular la producción natural de hormonas, aumentar la libido y hacer posible la concepción.

    • Vitaminas y minerales que pueden aumentar el grosor del revestimiento uterino, reduciendo el riesgo de aborto espontáneo, son el zinc, la vitamina E, La coenzima Q10 y los ácidos grasos omega-3.

Otras terapias alternativas para la fertilidad, como la acupuntura, pueden mejorar la ovulación, aumentar el flujo sanguíneo al útero y aliviar los efectos negativos de los niveles de cortisol en el sistema reproductivo femenino.

Planificación del embarazo

Planificar con antelación es importante. La preparación para el embarazo da mejores resultados cuando se comienza de 3 a 6 meses antes de concebir.

Chequeos previos al embarazo

Chequeos previos al embarazo

Reunirse con un médico antes de concebir es una buena manera de comenzar la planificación del embarazo.

Los típicos chequeos previos al embarazo suelen incluir un examen físico para evaluar el estado general de salud, peso y estado de vacunación de una mujer, así como un análisis de sangre para descartar deficiencias nutricionales y enfermedades de transmisión sexual, así como para asegurar que las condiciones de salud crónicas estén bajo control.

Es posible que algunas parejas necesiten someterse a pruebas genéticas pre embarazo para descartar si uno de los padres tiene alguna condición médica que pueda transmitir a su descendencia, como la enfermedad de células falciformes. El asesoramiento genético permite a los futuros padres comprender el mecanismo de transferencia de genes y todos los riesgos involucrados antes de concebir.

Minerales y vitaminas prenatales

Una mujer que se prepara para tener un bebé debe obtener los adecuados minerales y vitaminas prenatales, principalmente a partir de una saludable dieta de fertilidad previa a la concepción, la cual puede complementar con suplementos, de ser necesario.

Macronutrientes pre embarazo

  • Grasas saludables: nueces, semillas y pescado de agua fría.
  • Carbohidratos complejos y ricos en fibra: espinacas, manzanas, lácteos enteros y granos enteros.
  • Proteína magra de origen animal y vegetal: huevos, pescado, frijoles y tofu

Minerales y vitaminas prenatales

  • Hierro: aves de corral, espinacas, pescado y frijoles.
  • Folato (ácido fólico): frijoles y vegetales de hoja verde
  • Calcio: yogurt, leche entera y queso.
  • Ácidos grasos Omega-3: nueces, linaza y salmón de agua fría.
  • Vitamina C: tomates, kiwi y pimientos

Muchos de estos micronutrientes, especialmente el ácido fólico, están presentes en las vitaminas prenatales, que son una parte esencial de una dieta de fertilidad. Debido a que han demostrado reducir el riesgo de abortos espontáneos y defectos de nacimiento, se aconseja a las mujeres que comiencen a tomar vitaminas prenatales al menos un mes antes de la concepción.

Control de condiciones preexistentes

Debido a que ciertas enfermedades pueden potencialmente reducir la fertilidad o  causar complicaciones durante el embarazo, como el aborto espontáneo o la preeclampsia, uno de los principales enfoques de la planificación del embarazo es el control de condiciones preexistentes.

Se sabe que una serie de afecciones no controladas pueden alterar el equilibrio hormonal, inhibir la menstruación y dañar los órganos reproductivos, haciendo difícil, o incluso imposible, la concepción.

Las condiciones preexistentes más comunes, que se deben controlar antes de concebir para evitar complicaciones durante el embarazo, incluyen:

  • Obesidad
  • Diabetes
  • Enfermedad tiroidea (hipertiroidismo o hipotiroidismo)
  • PCOS
  • Endometriosis
  • Lupus
  • Asma
  • Anemia drepanocítica
  • Trastornos de la alimentación

Ciertas enfermedades infecciosas también pueden comprometer los esfuerzos de concepción de una mujer o transmitirse al feto y amenazar su salud. Estas enfermedades incluyen el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), el herpes simple, la hepatitis y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Durante los chequeos previos al embarazo, el médico puede contribuir a crear un plan de acción exhaustivo para controlar condiciones previas al embarazo y aliviar posibles síntomas incómodos. Los más efectivos enfoques previos a la concepción incluyen tratamientos médicos, tales como fármacos o procedimientos quirúrgicos, y opciones naturales, como una dieta nutritiva, ejercicio adecuado u otros hábitos de vida saludables.

Conclusiones

Las mujeres que se toman el tiempo de aprender a prepararse para el embarazo con anticipación tienen tasas más bajas de problemas de fertilidad u otras complicaciones. La idea del cuidado previo a la concepción es bastante simple. Implica regular la ovulación, optimizar la fertilidad y mejorar la salud general. Muchos de estos objetivos de planificación del embarazo se pueden lograr mediante una dieta rica en alimentos que aumentan la fertilidad, como granos enteros o grasas saludables, suplementos de equilibrio hormonal, como Macafem, y ejercicio moderado, como el yoga. Todos los esfuerzos dedicados a preparar el cuerpo para el embarazo darán sus frutos una vez que las mujeres tengan en sus brazos a un bebé sano.

Fuentes