Debilidad muscular

Por el Equipo Editorial de SheCares
Actualizado: 28 marzo, 2019

Las mujeres que experimentan debilidad muscular pueden sentirse constantemente cansadas o adoloridas, así como tener dificultad para levantar objetos. En tiempos de desequilibrio hormonal, un gran número de mujeres experimentan problemas cansancio y dolor muscular, especialmente si su metabolismo no está tan bien regulado.

La buena noticia es que hay formas de controlar la debilidad muscular, independientemente de la etapa de la vida en la que se produzca. Continúe leyendo para aprender más sobre la debilidad muscular, sus causas, factores de riesgo, signos y síntomas, prevención y opciones de tratamiento.

Debilidad muscular

Acerca de la debilidad muscular

Datos clave sobre la debilidad muscular

  • Las fluctuaciones de hormonas como el estrógeno, la testosterona, la progesterona y el cortisol pueden influir en la fuerza muscular.
  • La debilidad muscular que acompaña al envejecimiento a menudo está conectada con la osteoporosis.

La debilidad muscular se define como la falta de fuerza o la sensación de que es necesario un esfuerzo adicional para mover las extremidades. En contraste, la fatiga muscular es el cansancio o el agotamiento que puede hacer que moverse se convierta en esfuerzo titánico. Muchas mujeres experimentan síntomas superpuestos o no distinguen claramente entre debilidad y fatiga. En cualquier caso, las fluctuaciones hormonales podrían ser la causa detrás del malestar muscular.

Las mujeres están sujetas a cambios en los niveles hormonales, los cuales causan síntomas que se presentan durante las diferentes etapas de la vida reproductiva: pubertad, embarazo, posparto (incluida la lactancia materna) y menopausia. Estas fluctuaciones hormonales pueden afectar los músculos a medida que el cuerpo envejece.

Identificando la debilidad muscular

Es difícil establecer con precisión los diferentes tipos de debilidad muscular, ya que la experiencia individual de cada mujer puede variar enormemente. Sin embargo, hay tres criterios que pueden ayudar a identificar las formas en que este síntoma puede variar: frecuencia, duración e intensidad.

Continúe leyendo para obtener más información sobre las causas de debilidad muscular, ya sean hormonales o de otro tipo.

Acerca de la debilidad muscular

Causas

El dolor muscular puede deberse a varias causas, algunas más obvias que otras. Por ejemplo, el dolor del día después del ejercicio aeróbico intenso puede atribuirse fácilmente a ese ejercicio. Sin embargo, a veces la debilidad muscular posiblemente prolongada que experimenta una mujer puede no tener un desencadenante aparente. En tales casos, la causa raíz es más como un desequilibrio hormonal, aunque en raras ocasiones, puede haber un trastorno subyacente diferente.

Siga leyendo para conocer en detalle las causas hormonales y no hormonales de la debilidad muscular.

Causas hormonales de debilidad muscular

Las hormonas llevan mensajes a través del cuerpo y regulan importantes procesos, desde el estado de ánimo hasta el metabolismo y la menstruación. Al ocurrir desequilibrios hormonales, a menudo debido a fluctuaciones naturales en el transcurso de la vida reproductiva, pueden presentarse diversos trastornos. La testosterona, el estrógeno, el cortisol y la progesterona son hormonas que influyen en la función muscular. Cualquier cambio en los niveles de estas hormonas puede alterar su compleja interacción y causar problemas musculares.

Dado que las hormonas afectan el funcionamiento de los músculos, su fluctuación puede provocar síntomas como cansancio y dolor muscular. Por lo tanto, es más probable que la debilidad muscular ocurra durante ciertas etapas de la vida reproductiva femenina, como la pubertad, el embarazo, el posparto y la menopausia. Consulte las imágenes que aparecen a continuación para obtener más detalles sobre la debilidad muscular en cada una de estas etapas.

  • La pubertad es la etapa en la que el cuerpo de una mujer comienza a desarrollarse y a secretar hormonas reproductivas de forma mensual. Las fluctuaciones hormonales que acompañan a la menstruación, así como otros factores, pueden causar cansancio y dolor muscular.
  • El embarazo trae consigo drásticas alteraciones hormonales, destinadas a promover el desarrollo  fetal. La fatiga y el aumento de peso que acompañan estas fluctuaciones endocrinas pueden causar problemas musculares.
  • El posparto y la fase de lactancia también son etapas de desequilibrio endocrino, con marcadas diferencias con respecto a los elevados niveles hormonales del embarazo. Estas fluctuaciones, entre otros factores, pueden hacer que los músculos se sientan adoloridos o que se desencadenen trastornos más graves, los cuales también son causas de debilidad muscular.
  • La menopausia es la etapa en que los niveles de hormonas reproductivas disminuyen gradualmente, hasta que la menstruación cesa por completo. Durante este tiempo, la debilidad muscular suele ser causada por un desequilibrio hormonal, pero otros factores también pueden influir en el cansancio muscular.

Otras causas

Si bien la debilidad y el dolor muscular suelen ser causados por un desequilibrio hormonal, otras condiciones de salud, mucho menos comunes, como los trastornos de la tiroides, la deficiencia de la hormona de crecimiento y la distrofia muscular, entre otros tipos de miopatía, también pueden causar problemas musculares.

Continúe leyendo para obtener más información sobre los factores de riesgo y los desencadenantes de dolor y debilidad muscular.

Causas de debilidad muscular

Factores de riesgo y detonantes

Factores de riesgo para la debilidad muscular

Algunas mujeres son más propensas a la debilidad o a la fatiga muscular que otras, debido a ciertos factores psicológicos, de comportamiento y de salud, como la ansiedad, la inactividad y la dieta. Dichos factores pueden influir en los niveles hormonales de una mujer o tener un efecto directo en los músculos.

Detonantes de la debilidad muscular

Algunos factores de riesgo pueden hacer que las mujeres sean más susceptibles a la debilidad muscular; los detonantes, por otro lado, son factores que inmediatamente (o muy poco después) provocan una sensación de dolor, tensión o debilidad en los músculos. Evitar estos desencadenantes, tanto como sea posible, puede ayudar a prevenir o reducir el cansancio y dolor muscular.

Sigue leyendo para aprender más sobre los signos y síntomas de la debilidad muscular, además de las opciones de tratamiento para debilidad muscular, dependiendo de las causas subyacentes.

Factores de riesgo y detonantes de debilidad muscular

Signos y síntomas

Los síntomas de debilidad muscular pueden variar, dependiendo del grado en la sensación de cansancio, fatiga o malestar en los músculos. En cualquier caso, muchas mujeres que experimentan desequilibrios hormonales también sienten algún tipo de dolor muscular.

Síntomas de debilidad muscular

Algunos de los síntomas más comunes de debilidad muscular son:

  • Dificultad para mover los músculos
  • Falta de control muscular
  • Sensibilidad muscular
  • Espasmos musculares
  • Sensaciones intensas de hormigueo
  • Fatiga

Junto con estos síntomas generales, las mujeres pueden experimentar otros, según el tipo de desequilibrios hormonales. Las deficiencias de estrógeno y testosterona pueden resultar en una pérdida de masa muscular y capacidad de contracción muscular. Además, tanto la debilidad como la fatiga muscular pueden estar relacionadas con algunos síntomas psicológicos, como la ansiedad.

Signos de debilidad muscular

En contraste con los síntomas experimentados por el paciente, los signos son criterios médicos que se evalúan durante un examen, a fin de comprender mejor los síntomas y diagnosticar el trastorno. El médico típicamente medirá los siguientes aspectos al considerar la posibilidad de un diagnóstico de debilidad muscular:

  • Niveles anormales de hormonas reproductivas en la sangre, especialmente cuando indican una deficiencia.
  • Fuerza muscular, graduada en la siguiente escala:
    • Grado 5: Fuerza normal contra resistencia
    • Grado 4: Alguna capacidad de resistencia, pero ligeramente menor a la normal
    • Grado 3: Resistencia contra la gravedad, pero no contra una fuerza adicional
    • Grado 2: Movimiento articular sin influencia de gravedad
    • Grado 1: Presencia de contracción, pero sin movimiento de la articulación
    • Grado 0: Ausencia de contracción muscular

Diagnóstico de debilidad muscular

Como parte de las pruebas en busca de los signos de debilidad muscular que permitan diagnosticar este trastorno, un médico generalmente llevará a cabo diversos procedimientos. Primero, preguntará acerca de la historia clínica del paciente, luego realizará un examen físico para determinar la fuerza muscular y, en algunos casos, hará una evaluación psicológica. Se solicitarán pruebas adicionales si es necesario.

Complicaciones de la debilidad muscular

Cuando la debilidad muscular ocurre como consecuencia de una pérdida de masa muscular, esto puede llevar a una reducción de la capacidad de contracción y movilidad de los músculos. En otros casos, la combinación crónica de problemas musculares, fatiga (especialmente el síndrome de fatiga crónica) y problemas psicológicos subyacentes pueden llevar a la depresión y otros trastornos mentales graves. Sin embargo, esto solo ocurre en casos raros de debilidad crónica.

Las mujeres cuyos síntomas de debilidad muscular perjudican sus actividades diarias pueden desear tratarlos o, al menos, controlarlos. Alternativamente, las mujeres que experimentan algún desequilibrio hormonal, en cualquier etapa de su vida, pueden tomar medidas para prevenir la debilidad muscular. Siga leyendo para aprender sobre las mejores opciones de manejo y tratamiento para debilidad muscular.

Signos y síntomas de debilidad muscular

Prevención y manejo

Prevención de la debilidad muscular

No existe forma de impedir por completo la aparición de la debilidad muscular, al igual que no hay forma de frenar las fluctuaciones y procesos hormonales naturales. Sin embargo, existen medidas que las mujeres pueden tomar para reducir la posibilidad de desarrollar debilidad o fatiga muscular grave, así como para controlar el dolor muscular, si se produce.

Los ajustes en el estilo de vida, incluidos los relacionados con la dieta, el ejercicio y los hábitos, pueden tener un gran efecto en la prevención de la debilidad muscular. Estos cambios en el estilo de vida pueden complementarse con suplementos naturales, que nutran al sistema endocrino y restablezcan el equilibrio hormonal.

Cuando una mujer siente debilidad muscular, es natural que busque formas de controlar los síntomas, a fin de recuperar su fuerza y su movilidad.  Sigue leyendo para obtener más información sobre las técnicas de manejo de la debilidad muscular.

Manejo de la debilidad muscular

Hay formas de controlar las molestias que conllevan los síntomas de debilidad, tensión, cansancio y dolor muscular. Los siguientes son consejos generales que todas las mujeres pueden seguir, a cualquier edad. La mejor técnica de manejo dependerá del tipo de debilidad muscular que experimente una mujer.

Tratamientos alternativos para la debilidad muscular

Algunos métodos alternativos también pueden ayudar a controlar los problemas musculares. Aunque no abordan el desequilibrio hormonal detrás de la mayoría de casos de debilidad muscular, estas técnicas, que incluyen el masaje y la acupuntura, a menudo ayudan a reducir el estrés y la tensión.

Estas medidas pueden ayudar a reducir los síntomas de cansancio y dolor muscular, pero no abordan el origen del problema, que suele ser un desequilibrio endocrino. Sin embargo, existen tratamientos naturales orientados a remediar las causas hormonales de la debilidad muscular. Continúe leyendo para conocer los diferentes enfoques para tratar la debilidad muscular y los tipos de tratamiento que cada cual incluye.

Prevención y manejo de debilidad muscular

Tratamientos

La debilidad muscular, que en muchos casos se debe a un desequilibrio hormonal, puede afectar la calidad de vida de cualquier mujer, especialmente durante la menopausia. Afortunadamente, existen tratamientos efectivos para aliviar estos problemas musculares.

Tres enfoques para tratar la debilidad muscular

El tratamiento de los problemas musculares se puede abordar en tres niveles: (1) Cambios en el estilo de vida, (2) Medicina alternativa y (3) Opciones farmacéuticas.

Es recomendable comenzar con el enfoque menos riesgoso de tratamiento para debilidad muscular (ajustes de estilo de vida), para luego pasar al siguiente nivel. Si bien los productos farmacéuticos generalmente no son necesarios para tratar la debilidad muscular, algunas mujeres que no encuentran alivio, tras realizar cambios en su estilo de vida y recurrir a la medicina alternativa, pueden considerar una intervención médica, previa evaluación de los riesgos asociados.

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Cambios en el estilo de vida

El primer nivel de tratamiento conlleva la menor cantidad de riesgo, pero también requiere de una mayor autodisciplina. Pequeños cambios en el estilo de vida pueden ayudar con los problemas musculares, incluyendo debilidad, calambres, malestar y dolor. Una dieta balanceada (que incluya alimentos para fortalecer los músculos), ejercicio diario y hábitos saludables son las claves para el éxito en los ajustes de estilo de vida.

Estos cambios pueden ayudar a reducir los síntomas de debilidad muscular, pero no abordan necesariamente el desequilibrio hormonal detrás de la mayoría de casos de problemas musculares en mujeres, por lo que es posible, para obtener resultados óptimos, considerar un tratamiento adicional. Las medicinas alternativas son una excelente manera de tratar la debilidad muscular de forma natural y segura.

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Medicina alternativa

Los suplementos y medicamentos alternativos implican muy poco o ningún riesgo, además de ser una forma muy eficaz de tratar los problemas musculares. Con respecto a los suplementos herbales, pueden clasificarse en dos tipos principales: fitoestrogénicos y reguladores de hormonas.

Suplementos herbales fitoestrogénicos

Los fitoestrógenos son compuestos contenidos en algunas hierbas, como lasoya o el cohosh negro, que se utilizan para compensar la deficiencia en la producción de estrógeno natural en el cuerpo. Esto puede ayudar a aliviar desequilibrios hormonales, que son una causa común de debilidad muscular.

Estos suplementos herbales son principalmente efectivos para mujeres en la perimenopausia, ya que son quienes registran niveles bajos de estrógeno con mayor frecuencia; sin embargo, pueden no ser tan efectivos para las mujeres en otras etapas de la vida, como el embarazo,mientras que otras no pueden consumirlos por razones médicas.

Suplementos herbales reguladores de hormonas

Estos suplementos, incluido Macafem, estimulan la producción natural de hormonas en el cuerpo al promover el buen funcionamiento de las glándulas endocrinas. Esto da como resultado un equilibrio en los niveles de estrógeno, así como también de todas las hormonas que causan los síntomas de debilidad muscular.

Los suplementos reguladores de hormonas no poseen fitoestrógenos, por lo que pueden considerarse como la forma más segura ynatural de tratar los desequilibrios hormonales. Debido a que promuevenla producción natural de hormonas, estos suplementos herbales pueden tomarse a lo largo de todas las etapas de la vida reproductiva femenina.

Adicionalmente, existen otros suplementos que pueden ayudar en el tratamiento del cansancio y dolor muscular. Estos incluyen vitaminas para los músculos (específicamente las del complejo B) y otras hierbas naturales.

Por lo general, los cambios en el estilo de vida combinados con medicina alternativa constituyen el tratamiento más efectivo para aliviar los síntomas de debilidad muscular, al mismo tiempo que aborda la causa subyacente. Sin embargo, en algunas mujeres la gravedad de los síntomas puede hacer necesario pasar al siguiente nivel de tratamiento.

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Opciones farmacéuticas

Los tratamientos médicos generalmente conllevan alto riesgo y mayor gasto. Es posible que estos tratamientos no sean apropiados para todas las mujeres en cada etapa de la vida. Además, muchos requieren de receta, por lo que es indispensable visitar a un médico antes de comenzar cualquier tipo de tratamiento farmacéutico, a fin de realizar una evaluación completa y analizar posibles efectos secundarios.

Las opciones de tratamiento farmacológico generalmente son de dos tipos: terapia de reemplazo hormonal (TRH) y tratamientos para trastornos subyacentes.

Los tres niveles de tratamiento arriba mencionados (cambios en el estilo de vida, tratamientos alternativos y opciones farmacéuticas) no se excluyen mutuamente. Las mujeres pueden usar diversos enfoques en diferentes momentos o una combinación de tratamientos, dependiendo de la naturaleza e intensidad de sus síntomas de debilidad muscular. La gran mayoría encuentra alivio al emplear una combinación de ajustes de estilo de vida y medicina alternativa.

Tratamientos de debilidad muscular