Sofocos

Por el Equipo Editorial de SheCares | Actualizado: 20 agosto, 2019

Es muy fácil encontrar información en la web, para tratar los sofocos y los sudores nocturnos como uno de los signos más comunes de que una mujer se está acercando a la menopausia. Sin embargo, muchas mujeres experimentan este síntoma en otros momentos de sus vidas, lo que puede ser muy desconcertante.

Los sofocos o bochornos suelen ser un síntoma de otro problema, pero rara vez son algo que pone en peligro la vida. Esto no significa que no puedan afectar negativamente la calidad de vida de una mujer, especialmente durante diferentes etapas de la vida que pueden ser estresantes. Una mujer que sufre de síndrome premenstrual severo o que está embarazada, amamantando o acercándose a la menopausia puede sufrir una amplia gama de síntomas de desequilibrio hormonal, como fatiga, cambios de humor o pérdida de cabello. Por lo tanto, los repentinos ataques de incomodidad provocados por los sofocos solo contribuyen a una situación ya difícil.

Continúe leyendo para conocer las causas de los sofocos, factores de riesgo, síntomas, signos, prevención y opciones de tratamiento.

Sofocos

¿Qué son los sofocos?

Datos interesantes

  • La razón por la que los sofocos son uno de los síntomas más comentados de la menopausia es que afectan hasta al 85% de las mujeres entre 45 y 60 años, porlo que también se les llama "calores de la menopausia".
  • Los sofocos afectan hasta el 75% de las mujeres embarazadas, especialmente durante el segundo y tercer trimestre.
  • Hasta el 90% de las mujeres reportan tener sofocos o bochornos al menos una vez, así como durante las semanas posteriores al parto.
  • Si bien es menos común experimentar calores durante el síndrome premenstrual (SPM), muchas mujeres que sufren de un padecimiento más grave, llamado trastorno disfórico premenstrual (TDPM)  informan haber experimentado sofocos durante la última semana antes de sus periodos.

Los sofocos, calores o bochornos se definen como la repentina afluencia de calor intenso en la cara, la cabeza y el cuello, solo para desaparecer momentos después. Por lo general, llegan acompañados de rubor y sudoración momentáneos, que luego pueden convertirse en escalofríos.

Si bien el término "sofocos" o "bochornos" se usa principalmente para referirse al calentamiento repentino que se produce durante el día, cuando este fenómeno ocurre por la noche se le denomina calores nocturnos, los cuales pueden ser tan severos como para interrumpir el sueño en mitad de la noche. En cambio, para otras mujeres, los sofocos y sudores nocturnos pueden pasar desapercibidos durante el sueño, aunque más tarde despierten con las sábanas empapadas.

Los sofocos y sudores nocturnos son causados principalmente por un desequilibrio hormonal en la mujer. Son un síntoma muy común de perimenopausia y posmenopausia, pero los bochornos en mujeres jóvenes también pueden ocurrir durante el embarazo, el posparto e incluso como parte de su síndrome premenstrual (SPM), debido a una temporal disminución en los niveles de estrógenos.

Identificando los sofocos

Es difícil categorizar con precisión la naturaleza de los sofocos de manera individual, ya que el grado de incomodidad que producen es subjetivo. La frecuencia con la que aparecen los bochornos o calores puede ser más fácil de determinar y, como regla general, las mujeres que experimentan formas más severas de desregulación hormonal los experimentarán con mayor frecuencia. Dicho esto, hay dos tipos principales de sofocos, los cuales difieren en intensidad y duración.

Continúe leyendo para conocer las causas hormonales y no hormonales de los sofocos.

¿Qué son los sofocos?

Causas

Aprender sobre las causas de los sofocos, bochornos o calores, es fundamental para prevenir y tratar sus molestos síntomas. Si bien las causas exactas de los sofocos son complejas y el mecanismo detrás de ellas no se comprende completamente, la mayoría de los médicos e investigadores están de acuerdo en que los cambios hormonales son la razón principal.Además de estas causas naturales, otros factores y condiciones médicas pueden, en casos menos comunes, causar sofocos. Ciertas condiciones preexistentes y opciones de estilo de vida también pueden aumentar el riesgo de una mujer de sufrir bochornos.

Causas hormonales de los sofocos

Lashormonas son mensajeros químicos que controlan todos los órganos del cuerpo. Cuando ocurren fluctuaciones, los órganos no reciben las señalescorrectas para funcionar adecuadamente, por lo que se producen trastornos hormonales. En este sentido, se puede decir que los sofocos son causados en gran medida por las fluctuaciones hormonales durante las transiciones que atraviesan las mujeres durante su vida reproductiva.

Laforma exacta en que las hormonas interactúan con ciertas partes del cuerpo, particularmente el cerebro, aún no se comprende completamente. Sin embargo, parece haber un vínculo entre las fluctuaciones de las hormonas sexuales femeninas, estrógeno y progesterona, y el centro regulador de la temperatura corporal, una parte del cerebro conocida como el hipotálamo.

Investigadores médicos han descubierto que los desequilibrios en los niveles de hormonas femeninas, particularmente la reducción de estrógeno, pueden confundir al hipotálamo y hacerle creer que el cuerpo se está sobrecalentando. Como resultado, esta parte del cerebro reacciona rápidamente, enviando órdenes a todo el cuerpo para que se enfríe. Esto hace que los vasos sanguíneos se dilaten o expandan, dando como resultado sofocos, calores o bochornos, acompañados de grandes cantidades de sudor.

Esta es la razón por la que más mujeres experimentan sofocos en momentos de desequilibrio hormonal significativo: pubertad, síndrome premenstrual, menstruación, embarazo, posparto y menopausia. Si los niveles de estrógeno y progesterona no están bien regulados, las mujeres pueden experimentar bochornos, así como otros trastornos psicológicos y fisiológicos.

Además, según la etapa de la vida reproductiva de una mujer, pueden diferenciarse causas hormonales específicas para este trastorno, las cuales, combinadas con otros factores, pueden influir en la experiencia individual de los sofocos, tal como se muestra a continuación:

  • La pubertad es la etapa en la que el cuerpo de una niña comienza a secretar hormonas reproductivas y su cuerpo comienza a desarrollarse. Esta producción de hormonas, junto con otros factores como las presiones escolares, pueden ocasionar sofocos durante la pubertad.

  • El embarazo implica fluctuaciones constantes en las hormonas, especialmente las hormonas reproductivas necesarias para sostener al bebé. Estos cambios, así como otros factores durante la gestación como el aumento de peso, pueden contribuir a la aparición de sofocos.

  • El posparto y la lactancia son etapas en que los niveles hormonales se alteran y, junto con otros factores, como el estrés, pueden causar sofocos.

  • La menopausia es el período de transición en el que las hormonas reproductivas disminuyen gradualmente para cerrar los años fértiles de una mujer. Además de estos cambios hormonales, otros factores, como la velocidad de la transición, pueden influir en la experiencia de los sofocos.

Causas menos comunes de los sofocos

Si bien el desequilibrio hormonal es la principal causa subyacente de los sofocos en la vida de una mujer, los expertos también señalan que las alteraciones en la forma en que el cuerpo percibe el calor pueden ser producidas por causas subyacentes menos comunes.

Siga leyendo para obtener más información sobre los factores de riesgo y los desencadenantes que pueden influir en cómo las mujeres experimentan sofocos.

Causas de los sofocos

Factores de riesgo y desencadenantes

Factores de riesgo para los sofocos

Algunas mujeres tienen más probabilidades que otras de sufrir bochornos o calores por razones psicológicas, de comportamiento y de salud inherentes. Estos factores predisponentes pueden afectar los niveles hormonales de una mujer y aumentar las posibilidades de que una mujer desarrolle sofocos durante su vida reproductiva.

Desencadenantes de los sofocos

Además de los factores de riesgo a largo plazo, los sofocos también pueden ser provocados por ciertos fenómenos ambientales y hábitos de comportamiento, los cuales deben evitarse tanto como sea posible para evitar la aparición de estos molestos síntomas. Estos incluyen ambientes cálidos y comilonas, entre otros.

Siga leyendo para conocer más sobre los diversos signos y síntomas de los sofocos.

los sofocos factores de riesgo y desencadenantes

Signos y síntomas

Debido a que cada mujer tiene su propia forma de experimentar cambios de calor y clima, los bochornos pueden manifestarse de manera diferente. Sin embargo, muchos síntomas de sofocos son comunes para las mujeres que pasan por una fase de desequilibrio hormonal.

Síntomas de los sofocos

  • Rápida entrada de calor, principalmente en la parte superior del cuerpo (especialmente en la cara y cuello, pero puede incluir todo el cuerpo)
  • Enrojecimiento
  • Sudoración repentina
  • Palpitaciones (pulso rápido o acelerado)

Algunos otros síntomas a menudo acompañan a los sofocos, dependiendo de cada mujer y de la gravedad del episodio. A los síntomas de sofoco más comunes pueden seguir escalofríos, que indican que el sofoco ha terminado, aunque algunas mujeres no notan los síntomas anteriores y simplemente sienten escalofríos. A veces, los bochornos también pueden llegar acompañados de náuseas, dolores de cabeza y síntomas de ansiedad.

Signos de los sofocos

Lo que hace que los sofocos sean tan molestos es que pueden ocurrir en cualquier momento, a menudo sin previo aviso, y pasan con rapidez, de modo que ni siquiera se puede realizar una lectura precisa de la temperatura corporal. Por lo tanto, es difícil para un médico medir directamente los signos de los sofocos. Lo más probable es que su diagnóstico se base en la información que le de el paciente, así como en los criterios que se mencionan en la siguiente sección.

Los siguientes signos de desequilibrio hormonal también pueden contribuir al dignóstico médico:

  • Latido cardiaco rápido o irregular
  • Niveles anormales de hormonas reproductivas en la sangre
  • Presión sanguínea fluctuante o temperatura corporal
  • Lectura de densidad ósea anormal

Diagnóstico de los sofocos

Para diagnosticar e identificar los sofocos, un médico normalmente debe realizar tres procedimientos: revisar el historial médico del paciente, realizar un examen físico y, de ser necesario, solicitar pruebas adicionales .

Algunas mujeres sienten que los sofocos constantes son tan severos que interfieren con su vida diaria, y a menudo buscan tratamiento para ayudar a prevenir y controlar estos molestos episodios. Antes de intentar tratar los sofocos, es aconsejable buscar atención médica para que recibir un diagnóstico adecuado.

Complicaciones de los sofocos

Afortunadamente, los sofocos no suelen tener complicaciones médicas. Sin embargo, pueden interrumpir en gran medida las actividades diarias y, por lo tanto, tener ramificaciones sociales. Las mujeres que sufren otros síntomas de desequilibrio hormonal junto con los sofocos son más propensas a experimentar ansiedad y depresión.

Es natural que las mujeres que experimentan sofocos graves y frecuentes deseen tratarlos o, de ser posible, prevenirlos. Siga leyendo para saber todo sobre cómo prevenir y manejar los sofocos.

Signos y sintomas de los sofocos

Prevención y Manejo

Si bien no se conoce manera de prevenir completamente los sofocos, al igual que no existe forma de evitar el desbalance hormonal, hay algunos pasos que una mujer puede tomar para disminuir las posibilidades de desarrollarlos, así como para minimizar su impacto o frecuencia.

En este sentido, los cambios en el estilo de vida para la prevención son extremadamente importantes, especialmente en lo que respecta a la dieta, el ejercicio y los hábitos saludables. Además, una mujer puede encontrar maneras de complementar estos enfoques con el uso de suplementos para mejorar el funcionamiento de su sistema endocrino, lo que puede ayudar a prevenir o aliviar los sofocos y otros síntomas del desequilibrio hormonal. A continuación, se describen algunos cambios en el estilo de vida que pueden contribuir a prevenir y reducir los síntomas de sofocos, calores, o bochornos.

Manejando los sofocos

Los sofocos pueden ocurrir en cualquier momento del día, pero a veces parece como si tuvieran la habilidad escoger los momentos más incómodos, con la mayor frecuencia posible. Sin embargo, realizando algunos cambios diarios menores pueden evitarse los factores desencadenantes y tomarse medidas de control; la primera señal de un episodio puede marcar una gran diferencia para las mujeres que intentan controlar los sofocos y la sudoración nocturna.

Consejos alternativos para el manejo de los sofocos

Tratamientos alternativos son una excelente manera de controlar los sofocos. Es posible que terapias como la acupuntura y el biofeedback no aborden las causas hormonales subyacentes, pero son efectivos para reducir el estrés a corto y mediano plazo.

Si bien estas medidas a menudo ayudan a reducir la frecuencia e intensidad de los sofocos, pueden ser incapaces de tratar la raíz del problema, que es el desequilibrio hormonal. Sin embargo, existen otros tratamientos naturales que pueden tratar las causas hormonales de los sofocos. En la siguiente sección encontrará más información sobre los enfoques para tratar los sofocos.

Prevencion y manejo los sofocos

Tratamientos

Los sofocos, bochornos o calores, son uno de los síntomas más icónicos del desequilibrio hormonal, no solo por su prevalencia, sino también porque a veces pueden ser muy preocupantes y frustrantes. Por suerte, es más que posible encontrar un tratamiento eficaz para los sofocos.

Tres enfoques para tratar los sofocos

Se pueden considerar tres enfoques para tratar los sofocos:

  1. Cambios en el estilo de vida
  2. Medicina alternativa
  3. Opciones farmacéuticas

Es recomendable comenzar con el enfoque menos riesgoso para el tratamiento de los sofocos, los cambios de estilo de vida, lo cuales a menudo son efectivos para frenar el síntoma, aunque por sí solos no tratan la causa más común de los sofocos, que es el desbalance hormonal. Afortunadamente, la medicina alternativa se puede combinar con la primera opción para proporcionar un tratamiento seguro y eficaz para los sofocos y sudores nocturnos, además de otras manifestaciones de desequilibrio hormonal.

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Cambios en el estilo de vida para los sofocos

Aunque este nivel primario de tratamiento implica un menor riesgo, también requiere de autodisciplina. Muchas veces, algunos cambios simples en el estilo de vida, tales como mejoras en la dieta, ejercicio regular y la adopción de hábitos saludables, pueden generar enormes beneficios en la lucha contra los sofocos y llevar a un mayor bienestar general.

Si bien estos cambios pueden aliviar los sofocos, no abordan directamente el problema del desequilibrio hormonal, por lo que puede ser necesario un tratamiento adicional. La medicina alternativa ha demostrado ser excelente para tratar los sofocos de una manera segura y natural.

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Medicina alternativa para los sofocos

Los enfoques alternativos implican poco o ningún riesgo y pueden ser una forma efectiva de tratar los sofocos. Este nivel puede involucrar diferentes terapias. Los suplementos son forma más popular para ayudar a estabilizar los niveles hormonales o regular la función del hipotálamo. Existen dos tipos principales de suplementos que actuan sobre el sistema endocrino: los suplementos con fitoestrógenos y los reguladores hormonales.

Suplementos herbales fitoestrógenos

Suplementos como el cohosh negro contienen componentes estrogénicos de origen vegetal, llamados fitoestrógenos, que ayudan a tratar la deficiencia de estrógeno subyacente detrás de los sofocos en las mujeres, además de aliviar los cambios de humor.

Este tipo de suplementos son más efectivos para las mujeres menopáusicas, que generalmente tienen niveles bajos de estrógeno.

Suplementos herbales reguladores de hormonas

Los suplementos reguladores del sistema endocrino, tales como Macafem, estimulan la producción de hormonas naturales del cuerpo al nutrir las glándulas endocrinas, contribuyendo a restablecer los nivels de estrógeno, además de otras hormonas importantes.

Estos suplementos pueden considerarse una forma segura y natural de tratar el desequilibrio hormonal subyacente detrás de los sofocos.

Una combinación de enfoques suele ser la forma más efectiva de tomar, los cambios en el estilo de vida combinados con la medicina alternativa probablemente sean la mejor manera de aliviar los síntomas de los sofocos y la sudoración nocturna. Sin embargo, para algunas mujeres los síntomas son tan severos que es necesario un tratamiento más drástico.

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Opciones farmacéuticas para los sofocos

Si bien la intervención médica generalmente no es necesaria para tratar los sofocos, algunas mujeres pueden considerar opciones farmacéuticas al no encontrar alivio en los tratamientos naturales. Para aquellas que consideran esta alternativa, es importante comprender y pesar cuidadosamente los riesgos asociados con este nivel de tratamiento, ya que implican un mayor riesgo, y a menudo conllevan costos más altos. Entre los medicamentos recetados para tratar los sofocos están los reguladores hormonales y del estado de ánimo.

Si los sofocos de una mujer son graves y está considerando esta opción final, es aconsejable hablar con un profesional de la salud para obtener orientación.

Estos tres niveles de tratamiento no son mutuamente excluyentes. Una mujer puede usar diferentes enfoques en diferentes momentos o cualquier combinación de ellos, dependiendo de la duración y la severidad de los síntomas. Hoy en día, cada vez más mujeres encuentran que la mejor forma de lidiar con los síntomas del desequilibrio hormonal es mediante una combinación de estilo de vida saludable y tratamientos alternativos.

Tratamientos para los sofocos

Bibliografía