Trastornos del sueño

Por el Equipo Editorial de SheCares | Actualizado: 19 agosto, 2019

El sueño es una de las necesidades humanas más básicas y es vital para la salud en general. Los trastornos del sueño son modificaciones en los patrones o hábitos de sueño. Los estudios muestran que la falta de sueño conduce a una funcionalidad reducida durante el día, incluyendo síntomas como falta de concentración, irritabilidad y un sistema inmune debilitado.

Los cambios hormonales pueden interrumpir profundamente los patrones de sueño de una mujer y, de forma inversa, la falta de sueño también puede afectar los niveles hormonales. Todo esto resulta en una reducción en la calidad del descanso nocturno y los niveles de energía durante el día. Cuando los niveles hormonales aumentan o disminuyen drásticamente durante la pubertad, el embarazo, el posparto o la menopausia, las mujeres pueden ser particularmente vulnerables a los problemas de sueño.

Sigue leyendo para conocer las causas, factores de riesgo, signos, síntomas y opciones de tratamiento para los trastornos del sueño.

Trastornos del sueño

Acerca de los trastornos del sueño

Datos clave sobre los trastornos del sueño

  • Más de 40 millones de estadounidenses sufren de trastornos del sueño. Sin embargo, las mujeres se ven afectadas en mayor número que los hombres.
  • Las mujeres con trastornos del sueño durante el embarazo son más susceptibles a sufrir de depresión posparto.
  • Aproximadamenteel 16% de las mujeres tiene problemas para conciliar el sueño durante la postmenopausia, y el 41% informa que se despierta con frecuencia durante la noche.
  • La tasa de insomnio entre las mujeres alcanza el 40% durante el período de transición hacia la menopausia y postmenopausia.

Los trastornos del sueño, en general, se refieren a cualquier dolencia que afecte los patrones normales de descanso nocturno. Muchas mujeres sufren de interrupciones persistentes en sus ciclos de sueño, se despiertan con frecuencia durante la noche o demasiado temprano por la mañana. Dependiendo de su gravedad, los problemas de sueño pueden afectar negativamente el funcionamiento emocional y físico, lo que resulta en apnea del sueño, insomnio y ronquidos.

En promedio, un adulto sano necesita, aproximadamente, de siete a ocho horas de sueño tranquilo por noche. Sin embargo, muchas mujeres no descansan lo suficiente. Las personas con trastornos del sueño experimentan el problema persistente de quedarse sin la cantidad recomendada de sueño ininterrumpido, lo que lleva a un sistema inmune debilitado, ansiedad y el empeoramiento de cualquier condición médica preexistente.

Los problemas de sueño también pueden ejercer presión sobre las relaciones comerciales o personales, y causar trastornos emocionales. Las mujeres se despiertan más a menudo durante la noche y, como resultado, están cansadas y no pueden concentrarse durante el día. Dormir bien es muy importante para mantener una buena disposición ante los desafíos del día a día, así como un saludable sistema inmune, y los trastornos del sueño generan una sensación de caos en la vida diaria.

Identificando los trastornos del sueño

La clasificación de trastornos del sueño es muy amplia. Gallup Poll, la encuesta anual más grande del mundo, estima que 65 millones de personas padecen al menos alguno de los 70 a 80 tipos de trastornos del sueño registrados hasta la fecha. A medida que las personas envejecen, hay una tendencia general a dormir menos, así como una reducción de los ciclos de sueño profundo, que son los beneficiosos.

Los trastornos del sueño más comúnmente reportados en las mujeres son insomnio, apnea del sueño, ronquidos, narcolepsia y síndrome de piernas inquietas (RLS, por sus siglas en inglés).

Debido a los muchos tipos de trastornos del sueño que se conocen, lo más probable es que solo un especialista del sueño pueda ser capaz de identificar y tratar el problema específico que cada mujer pueda estar experimentando. El primer paso es comprender las causas de los trastornos del sueño y luego tomar las medidas adecuadas para abordarlas.

Acerca de los trastornos del sueño

Causas

Las mujeres deben equilibrar una variedad de factores, tales como cambios hormonales, agitación física y emocional, familia, trabajo y relaciones; de allí la importancia de dormir bien. Los trastornos del sueño son, en consecuencia, uno de los síntomas más insidiosos en las diferentes etapas de la vida de una mujer, desde la pubertad y el embarazo, hasta el período de postparto (lactancia incluida) y la menopausia. Conocer las causas de los trastornos del sueño, tanto hormonales como psicológicas, puede ayudar a una mujer a comprender y enfrentar mejor sus problemas para dormir.

Causas hormonales de los trastornos de sueño

Una de las principales causas de los trastornos de sueño en las mujeres son las fluctuaciones hormonales que tienen lugar dentro de su cuerpo, en diferentes momentos de su vida. Los niveles elevados o reducidos de hormonas, específicamente de estrógeno y progesterona, afectan a una mujer de muchas maneras, pero uno de los resultados más devastadores de estos cambios hormonales son las alteraciones del sueño. Los niveles bajos de estrógeno están relacionados con una mayor incidencia de ronquidos o problemas respiratorios y, por lo tanto, pueden causar trastornos del sueño. Al mismo tiempo, la progesterona induce el sueño, por lo que niveles bajos de esta hormona pueden hacer que una mujer sea más propensa a sufrir de insomnio.

También existen causas hormonales específicas que varían de acuerdo a la etapa reproductiva que una mujer atraviesa cuando aparecen los trastornos del sueño. Dichas causas hormonales, combinadas con otros factores, pueden influir en la manera en que cada mujer experimenta los trastornos del sueño.

Causas hormonales durante diferentes fases en la vida de una mujer

La pubertad es la etapa en la cual el cuerpo de una niña comienza a producir hormonas reproductivas; estos y otros factores, como las presiones familiares y académicas, contribuyen a la aparición de trastornos del sueño durante la adolescencia.

El embarazo conduce a cambios extremos en la producción de hormonas reproductivas, que junto con otros factores, como molestias o cambios corporales, pueden provocar problemas para dormir.

El postparto (incluyendo el período de lactancia) es otra etapa en la que las hormonas reproductivas están desequilibradas y se presentan alteraciones del sueño.

La menopausia consiste en el declive natural de las hormonas reproductivas, lo que indica el final de la fertilidad de una mujer. Además de los cambios a nivel endocrino, otros factores se suman a la aparición trastornos del sueño en esta etapa de la vida, incluyendo la presencia de otros síntomas de la menopausia.

Otras causas

Además de las causas hormonales que conducen a trastornos del sueño, también pueden existir causas psicológicas que pueden alterar los patrones del descanso nocturno. A lo largo de su vida reproductiva, una mujer experimenta gran cantidad de cambios físicos, lo cuales pueden producir ansiedad, depresión y estrés. La ansiedad está relacionada con la incapacidad para conciliar el sueño (insomnio), mientras que la depresión es una causa conocida de falta de sueño, al provocar un despertar prematuro por las mañanas.

Aunque la causa más probable de trastornos del sueño para las mujeres es el desequilibrio hormonal, algunas son simplemente más propensas que otras a tener problemas para dormir.

Sigue leyendo para descubrir cuáles son los factores de riesgo y los detonantes que aumentan las posibilidades de que una mujer experimente trastornos del sueño.

Causas de trastornos del sueño

Factores de riesgo y desencadenantes

Factores de riesgo para los trastornos del sueño

Algunas mujeres son más propensas a los trastornos del sueño que otras por razones inherentes de comportamiento y salud. Factores como la raza, la edad y las decisiones sobre el estilo de vida influyen en la probabilidad de que una mujer desarrolle trastornos del sueño.

Los estudios han demostrado que las mujeres caucásicas tienen más probabilidades de tener dificultades para quedarse dormidas durante toda la noche, mientras que las mujeres hispanas poseen la menor dificultad. La incidencia de los trastornos del sueño aumenta con la edad, y las mujeres mayores tienen una mayor incidencia. Otras opciones de estilo de vida, como la ingesta de cafeína y alcohol, o la obesidad, también tienen un impacto en la probabilidad de que una mujer experimente trastornos del sueño.

Por lo tanto, algunas mujeres son más propensas que otras a sufrir trastornos del sueño por razones psicológicas y de salud inherentes, como obesidad, estrés o condiciones de dolor. Estos factores predisponentes pueden afectar los niveles hormonales de una mujer y aumentar las posibilidades de que una mujer desarrolle un trastorno del sueño durante su vida reproductiva.

Detonantes de trastornos del sueño

Además de los factores de riesgo a largo plazo, los trastornos del sueño también pueden desencadenarse por ciertos fenómenos ambientales y hábitos de comportamiento. Evitar estos ambientes o hábitos tanto como sea posible puede ayudar a evitar la aparición de trastornos del sueño. Estos incluyen falta de ejercicio, dieta pobre y abuso de sustancias.

Continúe leyendo para descubrir los signos y síntomas de los trastornos del sueño para poder elegir el tratamiento adecuado.

Sigue leyendo para obtener más información sobre los signos y síntomas de trastornos del sueño, a fin de elegir un tratamiento específico para su causa.

Factores de riesgo y detonantes de trastornos del sueño

Signos y síntomas

Los trastornos del sueño pueden abarcar una variedad de síntomas y afecciones relacionadas; Sin embargo, hay ciertas señales de advertencia que son bastante comunes. Experimentar al menos uno de los síntomas que se mencionan a continuación indica la posibilidad de uno o más trastornos del sueño.

Sigue leyendo para obtener más información sobre estos síntomas, así como para obtener detalles sobre los procedimientos de diagnóstico de los trastornos del sueño.

Síntomas comunes de trastornos del sueño

Cada mujer maneja sus emociones, el estrés y su entorno de manera personal. En consecuencia, los síntomas de los trastornos del sueño se manifiestan de manera diferente en aquellas que los padecen. Sin embargo, existen muchos síntomas comunes entre las mujeres que pasan por períodos de desequilibrio hormonal.

Algunas mujeres pueden sufrir varios de estos síntomas, mientras que otras pueden experimentar solo uno o dos. La intensidad y la frecuencia de las alteraciones del sueño también pueden variar. Los síntomas típicos de los trastornos del sueño incluyen la dificultad para conciliar el sueño, el sonambulismo y los ronquidos.

  • Dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormida (insomnio)
  • Un patrón consistente de más de 30 minutos para conciliar el sueño
  • Despertar varias veces durante la noche
  • Sonambulismo o verbalización durante el sueño
  • Ronquidos, ahogos o dificultad para respirar (apnea del sueño)
  • Sensación de parálisis que dificulta el despertar (síndrome de parálisis del sueño)
  • Debilidad o pérdida de fuerza muscular

Diagnóstico de trastornos del sueño

Para diagnosticar e identificar los síntomas de los trastornos del sueño, un médico especialista generalmente lleva a cabo el siguiente procedimiento: revisión del historial médico, examen físico y evaluación psicológica. En caso de que esto no sea suficiente para determinar la fuente de las alteraciones del sueño, pueden realizarse pruebas adicionales en un centro de trastornos del sueño, especializado en el diagnóstico y el tratamiento de este tipo de afecciones.

Complicaciones de los trastornos del sueño

En casos raros, cuando los trastornos del sueño no se tratan pueden provocar ciertas complicaciones, las cuales aumentan el riesgo para la salud emocional y mental de una mujer. Sin embargo, es importante recordar que, por lo general, los trastornos del sueño no suelen requerir de intervención médica. Aunque poco comunes, posibles complicaciones pueden incluir depresión, aumento de peso y otros problemas de salud, cada cual con signos de advertencia específicos que es importante vigilar y controlar, a fin de distinguir cuándo podrían indicar una afección más grave.

Es natural que las mujeres que experimentan severos y frecuentes trastornos del sueño deseen tratarlos. En la siguiente sección podrás aprender a prevenir y controlar los diferentes tipos de trastornos del sueño.

Síntomas de trastornos del sueño

Prevención y manejo

Prevención de trastornos del sueño

Aunque puede ser difícil prevenir por completo la aparición de trastornos del sueño, particularmente cuando éstos se relacionan con desequilibrios hormonales a lo largo de la vida, hay algunos pasos que una mujer puede tomar para disminuir sus posibilidades de desarrollarlos o minimizar su impacto.

Los cambios en el estilo de vida para la prevención son extremadamente importantes, especialmente en lo que respecta a dieta, ejercicio y hábitos saludables. Adicionalmente, es posible complementar estos enfoques de estilo de vida con el uso de suplementos que ayudan a aliviar los síntomas de desequilibrio hormonal, incluyendo los trastornos del sueño.

Para las mujeres que ya están experimentando alteraciones del sueño, existen muchas formas de disminuir su frecuencia e intensidad. Sigue leyendo para conocer las diferentes alternativas de manejo de los trastornos del sueño.

Manejo de los trastornos del sueño

Las noches de insomnio pueden ser más llevaderas si se consideran los siguientes consejos para relajarse y lograr dormir bien, sin importar la etapa reproductiva que las mujeres estén atravesando. Establecer una rutina o aprender técnicas de relajación son algunas opciones básicas de manejo de los trastornos del sueño a cualquier edad.

Adicionalmente, existen pautas específicas para el alivio de los problemas de sueño de acuerdo con las diferentes etapas de la vida de una mujer.

Prevención y manejo de trastornos del sueño

Tratamientos

No se puede negar la importancia de dormir bien. Desafortunadamente, a muchas mujeres se les dificulta tener noches de sueño profundo y continuado, algo indispensable para mantener una buena salud. Experimentar dificultad para conciliar el sueño, somnolencia diurna y otros tipos de trastornos del sueño puede ser frustrante para cualquier mujer; sin embargo, algunos síntomas pueden ser tan severos que comienzan a interferir con la vida diaria. Afortunadamente, existen diferentes opciones de tratamiento para los trastornos del sueño.

Tres enfoques de tratamiento para los trastornos del sueño

En cuanto a los tratamientos para los trastornos del sueño, pueden considerarse tres niveles. Estos se clasifican en: (1) Cambios en el estilo de vida, (2) Medicina alternativa y (3) Opciones farmacológicas.

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Cambios en el estilo de vida

El primer nivel de tratamiento implica la menor cantidad de riesgo, pero requiere de mucha autodisciplina. En la mayoría de casos, los cambios simples en el estilo de vida pueden brindar grandes beneficios al combatir las alteraciones del sueño. Algunos sencillos ajustes en la rutina diaria, como hacer ejercicio, practicar técnicas de alivio del estrés, eliminar la cafeína y el alcohol, y usar el dormitorio solo para dormir, pueden ser útiles.

Aunque estos cambios en el estilo de vida contribuyen a aliviar los trastornos del sueño, no tratan el desequilibrio hormonal que comúnmente se encuentra detrás de los problemas para dormir, por lo que puede ser necesario tomar medidas adicionales. Las terapias alternativas han demostrado ser una forma segura de tratar las alteraciones del sueño y, con frecuencia, una combinación de ambos enfoques puede ser la estrategia de tratamiento más efectiva.

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Medicina alternativa

La medicina alternativa y los suplementos implican poco o ningún riesgo y pueden ser un medio muy eficaz para tratar los trastornos del sueño. Este nivel de enfoque puede involucrar varias terapias diferentes. Los suplementos herbales son los más destacados. Además de las hierbas, las mujeres pueden probar la acupuntura, la hipnosis, la aromaterapia o el masaje para mejorar sus patrones de sueño. Sin embargo, la mayoría de las mujeres encuentran que los suplementos herbales son el tratamiento alternativo más práctico y económicamente accesible, además de ser una opción que combate directamente el desequilibrio hormonal, que es una de las principales causas de los trastornos del sueño.

Existen dos tipos principales de suplementos herbales que pueden utilizarse en el tratamiento para los trastornos del sueño causados por fluctuaciones hormonales: fitoestrogénicos y reguladores de hormonas.

Suplementos herbales fitoestrogénicos

Ciertas hierbas, como el cohosh negro (cimicífuga) contienen estrógenos de origen vegetal (fitoestrógenos), los cuales actúan como complemento o reemplazo del estrógeno en el cuerpo de una mujer. La introducción de estas hormonas vegetales podría considerarse cuando la deficiencia de estrógeno sea la causa subyacente de los trastornos del sueño.

Sin embargo, como resultado de agregar hormonas externas, la capacidad del cuerpo de una mujer para producir estrógeno por sí solo puede verse afectada, agravando su desbalance hormonal.

Los suplementos fitoestrogénicos son principalmente efectivos para mujeres que están atravesando la menopausia, pero no son necesariamente adecuados para otras etapas de la vida reproductiva femenina.

Suplementos herbales reguladores de hormonas

Estos suplementos,incluido Macafem, carecen de fitoestrógenos pero estimulan las glándulas endocrinas, ayudando al cuerpo a producir hormonas de manera más eficiente y en los niveles adecuados. Esto da como resultado una normalización de los niveles de estrógeno y de otras hormonas.

Este tipo de suplemento se considera la forma más segura y natural de tratar el desequilibrio hormonal que suele ser la causa principal de las alteraciones del sueño. Además, pueden usarse a lo largo de todas las etapas reproductivas en la vida de una mujer, ya que promueven la producción de hormonas naturales.

Otras terapias alternativas que también pueden contribuir al alivio de los trastornos del sueño incluyen acupuntura, aromaterapia, hipnosis y masajes.

Es probable que una combinación de estos dos enfoques (cambios en el estilo de vida y terapias alternativas) sea la forma más efectiva de tratamiento para los trastornos del sueño. Sin embargo, cuando las alteraciones del sueño son persistentes, hasta el punto de interferir gravemente con las actividades diarias, algunas mujeres deciden tomar medidas más drásticas.

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Opciones farmacológicas

Existen medicamentos para dormir que requieren de receta médica, como zolpidem (un sedante hipnótico), difenhidramina y doxilamina (ambos antihistamínicos), entre otros. Si bien estos medicamentos pueden ser efectivos a corto plazo para inducir el sueño y mantenerlo a lo largo de la noche, su uso continuado puede causar dependencia e inhibir el sueño profundo (REM, por sus siglas en inglés) que es necesario para el funcionamiento saludable de la mente y el cuerpo. Como cualquier otro fármaco, los medicamentos para dormir pueden provocar efectos secundarios, por lo que se recomienda tomarlos solo cuando sea necesario y bajo estricta supervisión médica.

Estos tres enfoques (cambios en el estilo de vida, terapias alternativas, así como tratamiento farmacológico) no se excluyen mutuamente. Pueden emplearse determinadas opciones en diferentes momentos, o una combinación de ellas, dependiendo de la gravedad de los trastornos del sueño. Sin embargo, muchas mujeres encuentran que sus síntomas se alivian de manera más sencilla y eficaz al optar por una combinación de estilos de vida saludables y terapias alternativas.

Tratamiento para los trastornos del sueño

Fuentes