Trastorno de pánico

Revisado por médicos

Revisado por la Dra. Brenda G., MD | Escrito por el Equipo Editorial de SheCares | Actualizado: 21 octubre, 2019

El trastorno de pánico constituye uno de los más prominentes trastornos de ansiedad en la vida de las mujeres, pudiendo acompañarlas desde la pubertad hasta la postmenopausia, con síntomas lo suficientemente inquietantes como para interrumpir las actividades cotidianas si no  se trata adecuadamente.

Esta guía ayudará a las mujeres a comprender mejor el trastorno de pánico, detallando sus causas subyacentes y síntomas más comunes, además de ofrecer consejos para manejar esta condición de forma natural y efectiva.

Trastorno de pánico

Acerca de

Datos clave sobre el trastorno de pánico

  • Los trastornos de ansiedad, incluyendo el trastorno de pánico, son las enfermedades mentales más comunes en los Estados Unidos.
  • Los trastornos de ansiedad son más frecuentes en mujeres que en hombres.
  • La mayoría de trastornos de ansiedad comienzan en la infancia, la adolescencia y el inicio de la edad adulta.

Un ataque de pánico es una abrupta sensación de temor que se clasifica, por su intensidad, como inesperada o debilitante. Este malestar, que a menudo alcanza su punto máximo en minutos, incluye síntomas como sudoración, temblor, palpitaciones y falta de aliento, entre otros.

Si los episodios recurrentes de ataque de pánico no se tratan, pueden convertirse en trastorno de pánico, el cual forma parte de los trastornos de ansiedad y puede aparecer combinado con cambios en el comportamiento y una angustia persistente ante la perspectiva de ataques futuros. La mayoría de las veces, las causas de los ataques de pánico pueden atribuirse a factores externos. Sin embargo, una causa común de trastorno de pánico en las mujeres es el desequilibrio hormonal.

Las fluctuaciones hormonales en una mujer tienen lugar naturalmente a lo largo de su vida, tanto durante su ciclo menstrual como durante las diferentes etapas reproductivas, pasando por la pubertad, el embarazo, el postparto, la perimenopausia y la postmenopausia. Estos cambios hormonales pueden afectar negativamente las emociones y el funcionamiento físico, y constituyen una de las principales causas de los ataques de pánico.

Identificando el trastorno de pánico

La experiencia de cada mujer ante un ataque de pánico puede ser drásticamente distinta; sin embargo, hay tres criterios que pueden ayudar a identificar esta condición: frecuencia, duración e intensidad.

Acerca del trastorno de pánico

Causas

Aprender sobre las causas de los ataques de pánico le permite a una mujer comprender mejor cómo tratarlos y prevenirlos. Las causas exactas del trastorno de pánico a menudo son complejas y poco claras, e incluyen factores relacionados con la biología y el estrés ambiental. Sin embargo, dado que las mujeres sufren trastornos de ansiedad el doble que los hombres, se cree que los cambios hormonales pueden desempeñar un papel crucial en el trastorno de pánico.

Causas hormonales del trastorno de pánico

Las alteraciones endocrinas pueden conducir a diversos problemas de la salud, y las fluctuaciones hormonales femeninas han sido relacionadas con un incremento en el riesgo de experimentar diversos trastornos de ansiedad, entre ellos el trastorno de pánico.

El estrógeno y la progesterona afectan la producción de serotonina, comúnmente conocida como "la hormona del bienestar". En épocas de desequilibrio hormonal significativo, la deficiencia de estrógeno hace que disminuyan los niveles de serotonina, lo que lleva al desarrollo de trastornos de ansiedad. Es por ello que las fluctuaciones hormonales que sufren las mujeres durante su vida reproductiva se consideran una de las principales causas de los ataques de pánico.

Existen diferentes momentos de la vida reproductiva durante las cuales es más probable que una mujer sufra de trastorno de pánico, como la pubertad, el síndrome premenstrual, el embarazo, el postparto, la lactancia materna, la perimenopausia y la postmenopausia.

Otras causas del trastorno de pánico

Si bien el desequilibrio hormonal es una de las principales causas de los ataques de pánico durante la vida de una mujer, los expertos también mencionan que el trastorno de pánico puede ser provocado por otras situaciones o factores, tales como el estrés cotidiano, además de los problemas relacionados con el trabajo y las relaciones personales.

Causas del trastorno de pánico

Factores de riesgo y detonantes

Factores de riesgo para el trastorno de pánico

Ciertas mujeres tienen una mayor probabilidad de sufrir síntomas de ataques de pánico y ansiedad debido a razones psicológicas, de comportamiento y de salud inherentes, como estrés y antecedentes familiares. Estos factores predisponentes pueden afectar los niveles hormonales de una mujer y aumentar las posibilidades de que experimente trastornos de ansiedad a lo largo de su vida reproductiva.

Detonantes del trastorno de pánico

La sensación de ansiedad y pánico aparece a menudo sin previo aviso y sin un desencadenante claro. Incluso puede ocurrir cuando una mujer está durmiendo o completamente relajada. Para quienes experimentan ataques o crisis de pánico recurrentes, hacer todo lo posible para evitar posibles desencadenantes puede ayudar a prevenir un progresivo empeoramiento del trastorno de pánico. Un ataque de pánico puede ser desencadenado por factores ambientales y cambios importantes en la vida, entre otros.

Trastorno de pánico - Factores de riesgo y detonantes

Signos y síntomas

Las mujeres pueden experimentar crisis de pánico en diferentes momentos del día y con distintas intensidades. Aunque los síntomas de ataques de pánico y ansiedad pueden variar de una persona a otra, muchas mujeres comparten síntomas comunes debido al desequilibrio hormonal.

Síntomas comunes de trastorno de pánico

  • Palpitaciones
  • Transpiración
  • Temblor
  • Sensación de peligro inminente
  • Miedo a la muerte o pérdida de control
  • Náusea
  • Mareo
  • Calambre abdominal
  • Sofocos
  • Dolor de pecho
  • Sensación de hormigueo o entumecimiento
  • Sensación de desapego
  • Zumbido en los oídos
  • Falta de aliento (hiperventilación)

Signos de trastorno de pánico

Aunque los síntomas son generalmente evidentes, los signos médicos constituyen criterios medibles que generalmente son evaluados por un especialista de la salud. Los siguientes signos médicos generalmente con tomados en cuenta al diagnosticar a una mujer con trastorno de pánico:

  • Fluctuaciones en la presión sanguínea
  • Latidos cardíacos rápidos o irregulares
  • Temperatura corporal ligeramente elevada o reducida
  • Niveles anormales de hormonas reproductivas en la sangre
Signos y síntomas del trastorno de pánico

Diagnóstico de trastorno de pánico

Para diagnosticar e identificar los síntomas de los ataques de pánico, un médico generalmente revisa el historial médico, realiza un examen físico y, finalmente, hace una evaluación psicológica. También puede ordenar pruebas adicionales, si lo considera necesario.

Complicaciones del trastorno de pánico

Cuando no se tratan las causas subyacentes, los síntomas de los ataques de pánico pueden provocar complicaciones adicionales, que pueden ser más riesgosas para la salud física y emocional de una mujer. Aunque las crisis de pánico pueden presentarse en cualquier momento y sin razón aparente, generalmente no requieren de una intervención médica seria, a menos que sean recurrentes. Posibles complicaciones de no tratar el trastorno de pánico pueden incluir trastorno de ansiedad, depresión y desarrollo de fobias.

Las mujeres que sufren síntomas de ataques de pánico y ansiedad recurrentes pueden querer tratar o aprender cómo prevenir futuros episodios. Afortunadamente, existen consejos y hábitos saludables que disminuirán las posibilidades de una mujer de experimentar estos episodios o le permitirán aprender a manejarlos adecuadamente.

Prevención y manejo

Prevención del trastorno de pánico

Aunque no todas las mujeres sufren de trastorno de pánico y tampoco existe una forma segura de prevenir por completo su aparición, hay algunas opciones que pueden considerarse para disminuir las posibilidades de experimentar síntomas de ataques de pánico y ansiedad, o minimizar su intensidad y frecuencia.

Los cambios en el estilo de vida para la prevención son de suma importancia, especialmente cuando se trata de optar por una dieta balanceada, ejercicio frecuente y hábitos saludables. Además, las mujeres pueden buscar formas de mejorar estos enfoques de estilo de vida con el uso de suplementos que promueven el equilibrio hormonal y, por lo tanto, ayudan a prevenir o aliviar los síntomas de ataques de pánico y ansiedad.

Cambios de estilo de vida para la prevención

  • Nutrición. La dieta es clave en la regulación del trastorno de pánico. Con una alimentación equilibrada, compuesta de alimentos que aumentan los niveles de serotonina, como los granos integrales, y corrigen el desequilibrio hormonal, como los fitoestrógenos, es posible controlar la ansiedad hasta cierto punto.

  • Ejercicio regular. El ejercicio es reconocido como un tratamiento natural y efectivo contra la ansiedad. No solo libera endorfinas, que producen sensación de bienestar, sino que también alivia la tensión y el estrés, además de mejorar la salud física y mental. Idealmente, las mujeres deberían hacer ejercicio al menos 30 minutos al día, 5 días a la semana. Los entrenamientos pueden incluir natación, carrera y ejercicios aeróbicos. Además, se ha demostrado la eficacia del yoga y el tai chi como intervenciones cuerpo-mente que involucran los aspectos físicos, emocionales y psicológicos de una mujer.

  • Hábitos saludables. Algunos hábitos pueden ser perjudiciales para quienes sufren trastorno de pánico. La investigación muestra que las mujeres que fuman tabaco y consumen alcohol regularmente tienen más probabilidades de exacerbar el desequilibrio hormonal que causa los síntomas de ataques de pánico y ansiedad, por lo que es importante evitar o minimizar el consumo de estas sustancias. Mantener un peso saludable, reducir el estrés y dormir al menos siete horas por noche también es importante para ayudar a equilibrar los niveles hormonales.

  • Suplementos. Varias vitaminas pueden ayudar a controlar los síntomas del trastorno de pánico. La investigación indica que el aceite de pescado, las vitaminas del complejo B, la teanina y la vitamina D son algunos de los mejores suplementos necesarios para ayudar a mejorar el estado de ánimo y combatir la ansiedad. Estos suplementos, si es que no se obtienen a través de la dieta, a menudo se encuentran en forma de multivitamínicos, los cuales pueden comprarse en la mayoría de tiendas de salud.

Manejo del trastorno de pánico

Hay formas efectivas de controlar la ansiedad, en un intento de prevenir futuras crisis de pánico, así como de detener un ataque de pánico mientras está sucediendo. En general, hacer cambios en la rutina diaria y evitar posibles detonantes puede marcar una gran diferencia para las mujeres que intentan controlar el trastorno de pánico.

Algunos consejos y trucos pueden ayudar a las mujeres que desean saber cómo controlar  un ataque de pánico, brindándoles las herramientas que necesitan para superar estos episodios. Entre las pautas generales que todas las mujeres pueden usar, están las técnicas de respiración, la terapia psicológica y el ejercicio físico.

Además, también existen consejos de manejo específicos que las mujeres pueden seguir durante la pubertad, el embarazo, el postparto (incluida la lactancia materna), la perimenopausia y la postmenopausia:

  • Durante la pubertad, recomendaciones para controlar el trastorno de pánico incluyen informarse sobre el tema, dormir lo suficiente y reducir la exposición a posibles detonantes.

  • A lo largo del embarazo, es recomendable practicar yoga o meditación, así como fortalecer las relaciones sociales. 

  • Para prevenir y controlar los síntomas de ataques de pánico y ansiedad durante el postparto (incluyendo la lactancia materna) se aconsejan al ejercicio y la terapia psicológica.

  • Aquellas mujeres que atraviesan la perimenopausia y la postmenopausia pueden beneficiarse de un grupo de apoyo o algún pasatiempo relajante.

Consejos de manejo alternativo para el trastorno de pánico

Los tratamientos alternativos también son una excelente manera de controlar la ansiedad y combatir los ataques de pánico, al reducir el estrés y mejorar la salud emocional y física.

Si bien estas medidas pueden contribuir a prevenir los primeros indicios de ansiedad o ayudar a una mujer a aprender cómo controlar un ataque de pánico, no tratan directamente una de las principales causas de los ataques de pánico: el desequilibrio hormonal.

Trastorno de pánico - Prevención y manejo

Tratamientos

La gravedad del trastorno de pánico, que se manifiesta a través de crisis de pánico recurrentes, puede llegar a afectar la vida cotidiana. Afortunadamente, es posible encontrar un tratamiento efectivo.

Tres enfoques de tratamiento para el trastorno de pánico

En cuanto a los enfoques de tratamiento para el trastorno de pánico, pueden considerarse tres niveles: (1) Cambios en el estilo de vida, (2) Medicina alternativa y (3) Opciones farmacológicas y quirúrgicas.

Si es posible, se alienta a las mujeres a comenzar con el enfoque menos riesgoso, los ajustes de estilo de vida y luego pasar al siguiente nivel, según su situación específica.

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Cambios en el estilo de vida

El primer nivel implica el menor riesgo, pero también una mayor autodisciplina. A menudo, los cambios simples en el estilo de vida pueden mejorar muchísimo los síntomas de trastorno de pánico y la salud en general. Estos cambios incluyen, principalmente, una dieta balanceada, ejercicio regular y hábitos saludables.

Si bien estos ajustes en la rutina diaria pueden ayudar a aliviar las crisis de pánico, no abordan directamente el desequilibrio hormonal, que es una de sus causas más frecuentes; por lo tanto, puede ser necesario un tratamiento adicional. La medicina alternativa, segura y natural, ha demostrado ser una excelente opción de tratamiento para el trastorno de pánico.

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Medicina alternativa

Los enfoques alternativos implican poco o ningún riesgo y pueden ser una forma extremadamente efectiva de tratar el trastorno de pánico. Los suplementos herbales son la opción más destacada, y existen dos tipos principales: fitoestrogénicos y reguladores de hormonas.

Suplementos herbales fitoestrogénicos

Estos suplementos, como el trébol rojo, contienen componentes similares al estrógeno que complementan los bajos niveles de esta hormona en las mujeres, lo que ayuda a aliviar la ansiedad y los ataques de pánico.

Los suplementos herbales con fitoestrógenos son más efectivos para las mujeres que pasanpor la menopausia y tienen niveles bajos de estrógeno; sin embargo, no son necesariamente eficaces para mujeres en otras etapas de la vida, como la pubertad.

Suplementos herbales reguladores de hormonas

Estos suplementos,incluido Macafem, carecen de fitoestrógenos pero estimulan las glándulas endocrinas, ayudando al cuerpo a producir hormonas de manera más eficiente y en los niveles adecuados. Esto da como resultado una normalización de los niveles de estrógeno y de otras hormonas, como la progesterona.

Este tipo de suplementos se consideran la forma más segura y natural de tratar el desequilibrio hormonal detrás del trastorno de pánico, y pueden usarse a lo largo la vida de una mujer, yaque promueven la producción de hormonas naturales.

Adicionalmente, existen otros suplementos herbales que pueden aliviar los síntomas de trastorno de pánico.

Una combinación de enfoques suele ser la ruta más efectiva. Los cambios en el estilo de vida combinados con medicina alternativa son la forma más segura de aliviar el trastorno de pánico. Sin embargo, la severidad de los síntomas en algunas mujeres puede llevarlas a buscar un tratamiento más drástico.

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Opciones farmacológicas

Las intervenciones en este tercer nivel implican mayor riesgo y, a menudo, los costos más altos. No todas las opciones de tratamiento son adecuadas para mujeres en todas las etapas de la vida. Por lo tanto, se recomienda hablar con un médico especialista antes de comenzar a usar cualquier producto farmacéutico para tratar los síntomas de ataques de pánico y ansiedad.

Hay dos tipos principales de opciones farmacológicas que se utilizan en el tratamiento para el trastorno de pánico: medicamentos reguladores de hormonas y ansiolíticos.

En general, estos tres niveles de tratamiento no son mutuamente excluyentes. Una mujer puede usar diferentes enfoques en diferentes momentos o una combinación de ellos, dependiendo de su situación específica. Sin embargo, cada vez más mujeres descubren que la prevención y el tratamiento para el trastorno de pánico pueden ser más efectivos al combinar un estilo de vida saludable y con suplementos naturales.

Tratamiento para el trastorno de pánico

Fuentes