Miomas uterinos

Por el Equipo Editorial de SheCares | Actualizado: 19 agosto, 2019

Los fibromas o miomas uterinos, también conocidos como miomatosis uterina, aunque sorprendentemente comunes para muchas mujeres, con frecuencia son incomprendidos y mal diagnosticados. Los miomas uterinos son tumores benignos, conformados principalmente por tejido muscular, que pueden crecer espontáneamente dentro y alrededor del útero. Si bien son típicamente asintomáticos, en ciertos casos pueden convertirse en un problema crónico. Debido a la falta de un adecuado diagnóstico, los miomas o fibromas pueden crecer sin ser detectados hasta que comienzan a causar molestias o dolor.

Durante ciertas etapas de la vida reproductiva de una mujer, tales como el embarazo y la menopausia, o incluso en los días previos al período menstrual, ocurren fluctuaciones hormonales que pueden influir en la miomatosis uterina, estimulando o ralentizando su desarrollo. Sigue leyendo para aprender todo sobre los fibromas o miomas uterinos, incluyendo sus causas, factores de riesgo, síntomas y opciones de tratamiento.

Miomas uterinos

Acerca

Datos clave sobre los miomas uterinos

  • Algunas estadísticas señalan que hasta un 70% de mujeres desarrolla miomas uterinos alrededor de los 50 años, aunque algunas de ellas no reportan síntomas.
  • Más de 200,000 histerectomías (extirpación quirúrgica del útero) se realizan cada año debido a miomas uterinos.
  • La miomatosis uterina es más común entre mujeres que se acercan a la menopausia (principios de los 50).

Los fibromas o miomas uterinos, también conocidos como leiomiomas uterinos, se definen como el sobrecrecimiento no canceroso de tejidos en el área pélvica, alrededor o dentro del útero.

Si bien las estadísticas no son exactas, se estima que al menos el 25% de las mujeres desarrollan miomatosis uterina en algún momento de su vida reproductiva. La gran mayoría de no presenta ningún síntoma y, en muchos casos, los fibromas se descubren de manera casual, al realizar los rutinarios exámenes pélvicos o de ultrasonido.

Sin embargo, en algunas mujeres los miomas uterinos crecen inusualmente rápido o se vuelven particularmente grandes. Es mínima la probabilidad de que la presencia de miomas o fibromas grandes aumente el riesgo de cualquier tipo de cáncer; sin embargo, puede provocar dolor, incrementar las molestias menstruales o causar problemas de fertilidad.

Identificando los miomas uterinos

Existen diferentes tipos de miomas o fibromas, los cuales se clasifican de acuerdo a su ubicación, ya sea dentro o alrededor del útero. Aunque suelen ser asintomáticos, la intensidad de los síntomas de miomas uterinos, si los hay, dependerá principalmente de su tipo y tamaño.

Para poder prevenir, tratar y ralentizar el crecimiento de fibromas o miomas uterinos, es vital comprender primero los mecanismos detrás de su aparición. En la siguiente sección encontrarás más información sobre las causas de miomas uterinos.

Sobre las miomas uterinos

Causas

Conocer las causas de miomas uterinos es clave para saber cómo prevenir y tratar este problema de salud. Aunque todavía se desconocen las razones exactas por las que ocurre la miomatosis uterina, la mayoría de los médicos e investigadores creen que los cambios hormonales y los factores genéticos son una de las principales causas de miomas uterinos. Adicionalmente, otros factores y condiciones médicas pueden, en casos más raros, provocar la aparición de miomas en la matriz.

Causas hormonales

Las hormonas son mensajeros químicos que controlan todos los procesos biológicos en el cuerpo. El estrógeno y la progesterona, en particular, se encargan de hacer posibles los ciclos menstruales y la reproducción. Estas hormonas influyen en el apetito, el sueño y el deseo sexual, además de estimular el crecimiento de los tejidos reproductivos. Al ocurrir alteraciones en los niveles hormonales, los órganos no reciben las señales correctas para funcionar adecuadamente y esto da lugar a una variedad de trastornos, entre ellos la miomatosis uterina.

En este sentido, podemos decir que los miomas o fibromas son causados, en gran medida, por las fluctuaciones hormonales que experimentan las mujeres a lo largo de su vida reproductiva. De ahí que los miomas uterinos generalmente aparezcan o crezcan más rápido en tiempos de desequilibrio endocrino significativo, como es el caso del síndrome premenstrual, la menstruación, el embarazo y la menopausia. Las variaciones en los niveles de estrógeno durante estas etapas hacen que se desarrolle un exceso de tejido en el área pélvica, alrededor y dentro de la matriz femenina.

También hay fenómenos hormonales específicos, según la etapa de la vida reproductiva que la mujer esté atravesando, que podrían promover la aparición de ciertos tipos de miomas y, potencialmente, retrasar o acelerar su crecimiento. Además, la intensidad de los síntomas de miomas uterinos puede exacerbarse alrededor del síndrome premenstrual, así como durante el embarazo, el período de postparto y la transición hacia la menopausia.

Causas hormonales durante la vida de una mujer

El síndrome premenstrual es una consecuencia de las fluctuaciones hormonales relacionadas con el ciclo menstrual. Incluye una variedad de síntomas, tales como cambios de humor, dolor pélvico e hinchazón, que pueden verse exacerbados por la presencia de miomas uterinos.

Además de los síntomas cíclicos experimentados durante el síndrome premenstrual, las mujeres experimentan períodos de transición específicos que están fuertemente vinculados al crecimiento de miomas uterinos existentes, así como a la aparición de nuevos tumores benignos.

La pubertad es la etapa en la cual el cuerpo de una niña comienza a producir hormonas reproductivas, y ciertos factores durante esta transición pueden influir en las posibilidades de desarrollar miomatosis uterina.

El embarazo conduce a cambios extremos en la producción de hormonas reproductivas; estas fluctuaciones endocrinas, junto con factores como los niveles de estrés, pueden influir en el desarrollo de los fibromas o miomas uterinos.

El postparto (incluyendo la lactancia materna) es otra etapa en la que las hormonas reproductivas están desequilibradas, lo que puede empeorar los síntomas de miomas uterinos.

Durante la menopausia la producción de hormonas reproductivas comienza a disminuir de forma natural, hasta que alcanza sus niveles más bajos y la fertilidad de la mujer llega a su fin. Las fluctuaciones hormonales durante esta fase pueden afectar tanto el crecimiento de los miomas uterinos como la intensidad de sus síntomas.

Si bien el desequilibrio hormonal, en particular el exceso de estrógenos, puede establecerse como una causa principal, los factores exactos que determinan la aparición de fibromas o miomas uterinos, así como la intensidad o ausencia de sus síntomas, aún se desconocen y son objeto de debate. Sin embargo, los expertos han señalado la existencia de ciertos factores que parecen estar vinculados a mayores posibilidades de sufrir miomatosis uterina.

Sigue leyendo para conocer los factores de riesgo que influyen en la formación de miomas uterinos.

Causas de miomas uterinos

Factores de riesgo y detonantes

Factores de riesgo para miomas uterinos

Algunas mujeres tienen más probabilidades que otras de padecer de miomatosis uterina por razones inherentes de salud y comportamiento. Estos factores predisponentes pueden afectar los niveles hormonales o aumentar la severidad de los síntomas de miomas uterinos, así como su velocidad de crecimiento.

Sigue leyendo para descubrir los síntomas y signos de fibromas o miomas uterinos, a fin de poder reconocerlos a tiempo y elegir un tratamiento específico para su causa.

Factores de riesgo para miomas uterinos

Signos y síntomas

Debido a que la incomodidad causada por la miomatosis uterina depende en gran medida cada uno de los tipos de miomas, así como de su tamaño y ubicación específicos, la forma en que cada mujer experimenta sus síntomas es muy personal. Aunque muchas mujeres no experimentan ninguna molestia, aquellas que presentan síntomas de miomas uterinos tienden a experimentar ciertas características comunes o más fáciles de reconocer.

Síntomas comunes de miomas uterinos

  • Menstruación anormalmente abundante
  • Períodos menstruales inusualmente largos (más de 7 días)
  • Sensación de presión constante en el área pélvica
  • Incontinencia
  • Micción frecuente, sensación de que la vejiga no se vacía completamente
  • Dolor de espalda inexplicable, leve pero persistente
  • Estreñimiento crónico o la presencia de un "nudo estomacal" persistente
  • Dispareunia o dolor durante el coito (especialmente cerca del período menstrual)
  • Crecimiento abdominal, similar a una “pancita de embarazo” en el primer trimestre

Diagnóstico de miomas uterinos

Para diagnosticar e identificar los síntomas causados por los fibromas uterinos, un médico generalmente realiza los siguientes procedimientos: revisión del historial médico y examen físico, además de un examen pélvico. También puede ordenar pruebas adicionales si lo considera necesario.

Complicaciones de los miomas uterinos

En casos extremos, cuando los fibromas o miomas uterinos no se tratan y crecen de manera inusual, pueden provocar ciertas complicaciones. Sin embargo, es importante recordar que en la abrumadora mayoría de los casos, no se requiere de intervención médica y que estos tumores benignos responden mejor a la inhibición de su crecimiento. Las posibles, aunque poco comunes, complicaciones de los miomas uterinos pueden incluir abortos espontáneos, problemas de fertilidad y bebés con bajo peso al nacer.

Las mujeres que experimentan síntomas graves o frecuentes pueden desear tratar la miomatosis uterina y prevenir futuros crecimientos anormales de tejido en la matriz. Del mismo modo, aquellas que han sido diagnosticadas recientemente y desean evitar la reaparición de miomas uterinos, así como problemas de fertilidad en el futuro, pueden querer frenar el crecimiento potencial de estos tumores benignos lo más rápido posible. Sigue leyendo para aprender sobre cómo prevenir y controlar el crecimiento de miomas uterinos.

Signos y síntomas de miomas uterinos

Prevención y manejo

Si bien no hay manera de evitar las fluctuaciones hormonales a lo largo de la vida reproductiva, las cuales pueden provocar el crecimiento de fibromas o miomas en la matriz, una mujer puede reducir el riesgo de desarrollar miomatosis uterina, o evitar que ésta llegue a causar problemas graves.

Los cambios en el estilo de vida para la prevención son extremadamente importantes, especialmente en lo respectivo a dieta, ejercicio y hábitos saludables. Además, las mujeres pueden complementar estos ajustes en su rutina diaria con el uso de suplementos que ayuden a mejorar el funcionamiento de su sistema endocrino y, por lo tanto, contribuyan a prevenir o aliviar los síntomas de desequilibrio hormonal, como los miomas uterinos.

Para las mujeres que ya han desarrollado miomas o fibromas existen muchas formas de evitar que el dolor empeore o retrasar el crecimiento de estos tumores benignos en el útero.

Manejo de los miomas uterinos

Las mujeres que ya han desarrollado miomas uterinos pueden ver afectada su calidad de vida por el dolor pélvico, la incontinencia crónica o el sangrado menstrual abundante. Afortunadamente, hay formas efectivas de controlar estos síntomas. Hacer pequeños cambios diarios puede marcar una gran diferencia para las mujeres que intentan controlar la miomatosis uterina.

Si bien estas medidas a menudo ayudan a reducir la frecuencia e intensidad de los síntomas de miomas uterinos, no pueden tratar la raíz del problema, que es el desequilibrio hormonal. Sin embargo, existen varios tratamientos naturales que pueden abordar las causas hormonales detrás de la miomatosis uterina. Siga leyendo para obtener más información sobre los enfoques de tratamiento para los miomas uterinos.

Miomas uterinos - Prevención y manejo

Tratamientos

Debido a que sus causas tienden a ser complejas, y es una condición crónica, la miomatosis uterina puede ser una carga pesada para las mujeres. Afortunadamente, existen opciones de tratamiento para miomas uterinos que pueden aliviar este trastorno.

Tres enfoques para tratar los miomas uterinos

Se pueden considerar tres enfoques de tratamiento para los miomas uterinos: (1) Cambios en el estilo de vida, (2) Medicina alternativa y (3) Opciones farmacológicas y quirúrgicas.

Se alienta a las mujeres a comenzar con el enfoque menos riesgoso de tratamiento para los miomas uterinos, los ajustes de estilo de vida. Si bien éstos a menudo son efectivos para frenar el trastorno, no abordan la una de las principales causas de miomas uterinos: el desequilibrio hormonal. Afortunadamente, la medicina alternativa se puede combinar con estos cambios la rutina diaria para proporcionar una forma segura y efectiva de tratar la miomatosis uterina.

Si bien la intervención médica no suele ser necesaria para tratar los miomas uterinos, algunas mujeres con graves síntomas, que no encuentran alivio en los tratamientos naturales, podrían considerar recurrir a medicamentos o cirugía.

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Cambios en el estilo de vida

El primer nivel implica el menor riesgo, pero también una mayor autodisciplina. A menudo, los cambios simples en el estilo de vida pueden generar enormes beneficios para combatir las molestias causadas por los fibromas o miomas uterinos y lograr un mayor nivel general de salud. Estos cambios incluyen, principalmente, una dieta balanceada, ejercicio regular y hábitos saludables.

Aunque estos cambios pueden ayudar a aliviar la incomodidad causada por los miomas uterinos, no abordan directamente el desequilibrio hormonal que los causa. Para ello, es necesario tomar medidas adicionales. La medicina alternativa ha demostrado ser una opción segura y natural de tratamiento para los miomas uterinos.

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Medicina alternativa

Los enfoques alternativos implican poco o ningún riesgo y pueden ser una forma extremadamente efectiva de tratar los fibromas o miomas, ya sea disminuyendo su crecimiento y eliminándolos, o aliviando los síntomas que provocan. Los suplementos herbales son la opción más destacada, y existen tres tipos principales: suplementos reguladores de hormonas, suplementos vitamínicos y otros suplementos herbales.

  • Suplementos reguladores de hormonas. Este es considerado como el mejor tratamiento natural para miomas uterinos, ya que aborda el desequilibrio hormonal subyacente en lugar de tratar solo los síntomas.
    • Macafem. Estimulando las glándulas pituitarias y endocrinas, promoviendo la producción naturales hormonas, de manera más eficiente y en las cantidades correctas. Esto resulta en el equilibrio de los niveles de estrógeno con relación a las demás hormonas, inhibiendo el crecimiento de los miomas uterinos y los incómodos síntomas que generan. En mujeres que ya han pasado por la menopausia, se ha informado que Macafem aumenta drásticamente las posibilidades de que sus miomas uterinos se disuelvan naturalmente.
  • Suplementos vitamínicos. Algunos suplementos vitamínicos pueden reducir la gravedad de los síntomas de miomas uterinos y hacerlos menos molestos, pero es poco probable que retrasen su crecimiento.
    • Vitamina C. La vitamina C es un antioxidante soluble en agua que fortalece el sistema inmunológico y protege al cuerpo de metales pesados. Además, favorece la absorción de hierro, lo que puede reducir la fatiga y el malestar general de las mujeres que experimentan sangrado menstrual abundante.
    • Vitamina A. Esta vitamina puede ser beneficiosa para fortalecer el sistema inmunológico, y también juega un papel importante en la salud ocular y del tejido uterino. Las mujeres que experimentan problemas de incontinencia relacionados con miomas uterinos pueden reducir la frecuencia de infecciones urinarias si mantienen niveles adecuados de vitamina A.
    • Vitamina D. Un reciente estudio, revisado por el Instituto Nacional de Salud estadunidense, encontró que la vitamina D puede estar relacionada con la reducción de fibromas o miomas uterinos en ratas.
  • Suplementos de hierbas. Existe evidencia de que ciertos suplementos herbales pueden minimizar los síntomas de miomas uterinos.
    • Raíz de sello de oro. Esta hierba ha sido utilizada tradicionalmente por los aborígenes  canadienses como agente antibiótico, antimicrobiano y antiinflamatorio. Se cree que esta última propiedad ayuda a disminuir ciertos síntomas de miomatosis uterina, como el dolor pélvico.
    • Raíz de jengibre. Diversos estudios científicos señalan que el jengibre puede promover una buena circulación sanguínea, lo que, a su vez, disminuye la inflamación, especialmente en el útero, los ovarios y las trompas de Falopio.

Una combinación de enfoques suele ser la ruta más eficaz a seguir. Los cambios en el estilo de vida combinados con la medicina alternativa serán probablemente la mejor opción de tratamiento para los miomas uterinos. Sin embargo, para algunas mujeres, los síntomas serán tan severos que se requerirá un tratamiento más drástico.

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Opciones farmacológicas y quirúrgicas

Las intervenciones en este tercer nivel implican mayor riesgo y, a menudo, los costos más altos. No todos los tratamientos son adecuados para mujeres en todas las etapas de la vida. Por lo tanto, se recomienda hablar con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento para miomas uterinos.

Hay dos tipos principales de opciones médicas para tratar la miomatosis uterina: los medicamentos reguladores de hormonas, que generalmente se recetan para retrasar el crecimiento de estos tumores benignos, y la extracción quirúrgica, que se reserva para los casos en que los miomas en el utero han crecido demasiado o están causando síntomas muy severos.

Estos tres enfoques no son mutuamente excluyentes. Una mujer puede usar diferentes opciones en diferentes momentos, o una combinación de ellos, dependiendo de la duración y la severidad de los síntomas de miomas uterinos. Hoy en día, cada vez más mujeres encuentran que la forma más efectiva de tratar el desequilibrio hormonal, que origina éste y otros trastornos, es a través de una combinación de ajusten en el estilo de vida y tratamientos alternativos.

Tratamientos para los miomas uterinos

Bibliografía