Incontinencia

Por el Equipo Editorial de SheCares | Actualizado: 19 agosto, 2019

La incontinencia urinaria es la incapacidad de controlar la vejiga y su gravedad puede variar de una mujer a otra. Ocasionalmente, algunas mujeres pueden experimentar un escape de orina al estallar en carcajadas, toser o estornudar, mientras que otras pueden notar frecuentes y considerables pérdidas de orina que no parecen estar relacionadas con la risa u otras reacciones corporales.

Aunque la incontinencia urinaria es común en mujeres que se acercan a la menopausia, no es un aspecto inevitable del envejecimiento. No obstante, comprender este síntoma puede ayudar a prevenirlo o tratarlo. Sigue leyendo para aprender todo sobre la incontinencia urinaria femenina, incluidas sus causas, factores de riesgo, síntomas, prevención y opciones de tratamiento.

Incontinencia

Acerca

Datos clave sobre la incontinencia urinaria

  • 13 millones de estadounidenses sufren de incontinencia urinaria, y aproximadamente ochenta y cinco por ciento de ellos son mujeres.
  • La incontinencia de esfuerzo es predominante entre las mujeres.
  • Más del 40% de mujeres sufre de incontinencia en algún momento de su vida.

La incontinencia se define como la incapacidad de controlar la vejiga o los intestinos. La pérdida involuntaria de orina puede ocurrir cuando los músculos de la vejiga están extremadamente débiles o hiperactivos. Una vejiga débil puede ocasionar accidentes cuando la mujer se ríe o intenta levantar algo pesado, mientras que una vejiga hiperactiva puede causar una constante necesidad de orinar, incluso cuando está casi vacía. La incontinencia en mujeres también puede ser causada por problemas del tracto urinario o los nervios que controlan la micción.

La pérdida involuntaria de orina puede ser más común en determinadas etapas de la vida de una mujer, como el embarazo, la menopausia y la postmenopausia. Durante la menopausia, las mujeres comienzan a producir menos estrógeno, una hormona que ayuda a mantener saludables los tejidos vaginales, pélvicos y de la vejiga, por lo que su disminución puede causar o empeorar la incontinencia urinaria femenina. Si las pérdidas de orina comienzan a afectar las actividades diarias de una mujer, se recomienda consultar a un médico para descubrir y tratar la causa subyacente.

Identificando la incontinencia urinaria

A menudo es difícil distinguir los diversos tipos de incontinencia urinaria porque la forma en que se manifiestan puede variar de una persona a otra, sin distinción de género, pudiendo indicar problemas de salud subyacentes tanto en hombres como en mujeres. Los tres principales tipos de incontinencia urinaria son: incontinencia de esfuerzo, incontinencia de urgencia e incontinencia por rebosamiento.

Sigue leyendo para conocer las causas de incontinencia urinaria tanto hormonales como de otro tipo.

Sobre la incontinencia urinaria

Causas

La clave para saber cómo prevenir y tratar las pérdidas de orina está en conocer las causas de incontinencia urinaria. Si bien las causas de la incontinencia pueden variar, la más común entre las mujeres suele ser un desequilibrio hormonal, específicamente la disminución de los niveles de estrógeno, una hormona que contribuye a la salud del revestimiento del tracto urinario y ayuda a mantener fuertes los músculos de la mujer, incluyendo aquellos que le permiten controlar su vejiga.

Causas hormonales

Las hormonas son mensajeros químicos que controlan todos los procesos biológicos en el cuerpo. Cuando se producen alteraciones en los niveles hormonales, los órganos no reciben las señales correctas para funcionar adecuadamente y esto da lugar a una variedad de trastornos.

Los investigadores médicos han descubierto que las fluctuaciones hormonales, especialmente de estrógenos, hacen que las mujeres sean más susceptibles a la incontinencia urinaria. Dado que el estrógeno es esencial para la salud de los tejidos pélvicos y de la vejiga, en etapas de la vida caracterizadas por una significativa disminución de esta hormona (particularmente durante la menopausia y la postmenopausia), las mujeres son más propensas a experimentar debilidad en los músculos del suelo pélvico (que sostienen la vejiga y la uretra), lo que causa problemas para controlar el flujo de orina.

Adicionalmente, otras causas hormonales y factores específicos también pueden influir en la experiencia individual de incontinencia de una mujer en cada etapa de su vida reproductiva de la mujer en la que aparece este síntoma.

Causas hormonales durante la vida de una mujer

La pubertad es la etapa en la que el cuerpo de una niña comienza a producir hormonas reproductivas; estos y otros factores, como defectos de nacimiento o un desarrollo físico más lento, pueden contribuir a la incontinencia urinaria durante la pubertad.

El embarazo conduce a cambios extremos en la producción de hormonas reproductivas, que junto con otros factores, como cambios corporales y músculos debilitados, pueden provocar incontinencia.

El postparto (incluyendo la lactancia materna) es otra etapa en la que las hormonas reproductivas están desequilibradas y los cambios corporales pueden provocar incontinencia. Los factores que contribuyen a la incontinencia durante el postparto incluyen daño nervioso, movimiento de órganos y procedimientos de episiotomía.

La menopausia es la etapa en la vida de una mujer cuando la producción de hormonas reproductivas disminuye naturalmente, lo que indica el final de la fertilidad. La deficiencia de estrógenos es uno de los factores que contribuyen a la incontinencia urinaria en la menopausia.

Causas menos comunes de incontinencia urinaria

Si bien el desequilibrio hormonal es una notable causa de incontinencia durante la vida de una mujer, los expertos también afirman que puede ser ocasionada por infecciones o trastornos neurológicos, así como por ciertos tipos de medicamentos, además de otras afecciones subyacentes. Las siguientes son algunas causas poco comunes de incontinencia urinaria en mujeres:

  • Infecciones. Las infecciones a menudo irritan la vejiga, provocando incontinencia. Asimismo, la pérdida involuntaria de orina es el indicador más común de las infecciones del tracto urinario (ITU).
  • Obstrucción. La presencia de tumores o cálculos en el tracto urinario puede bloquear el flujo normal de orina, causando incontinencia.
  • Histerectomía. Debido a la ubicación de la vejiga y el útero, cualquier cirugía que involucre los órganos reproductivos femeninos puede dañar los músculos pélvicos y provocar incontinencia urinaria.
  • Depresión. Este es otro trastorno grave en el que la intervención médica a menudo es necesaria. Las estadísticas demuestran que las mujeres con incontinencia urinaria son más susceptibles de sufrir depresión que aquellas que no la padecen y viceversa. Las probabilidades se duplican en el caso de mujeres más jóvenes.
  • Desórdenes neurológicos. Los derrames cerebrales, los tumores cerebrales, las lesiones medulares, la esclerosis múltiple y la enfermedad de Parkinson pueden afectar los nervios que controlan funciones corporales, incluyendo el control de la vejiga.
  • Medicamentos. Algunos diuréticos y tranquilizantes pueden causar incontinencia urinaria.

Sigue leyendo para conocer los factores de riesgo y los detonantes que influyen en la aparición de síntomas de incontinencia urinaria en la mujer.

Causas de incontinencia urinaria

Factores de riesgo y detonantes

Factores de riesgo para incontinencia urinaria

Algunas mujeres son más propensas que otras a sufrir de incontinencia urinaria debido a problemas de salud preexistentes, tales como obesidad, enfermedad renal o diabetes. Estos factores predisponentes pueden afectar los niveles hormonales y aumentar las posibilidades de que una mujer desarrolle incontinencia urinaria en algún momento de su vida.

Factores de riesgo para la salud. En general, las mujeres con mala salud tienen más probabilidades de experimentar incontinencia que las mujeres físicamente sanas. Las mujeres que padecen las siguientes condiciones pueden experimentar pérdidas de orina como un efecto secundario:

  • Obesidad. El sobrepeso ejerce presión adicional sobre la vejiga y la zona pélvica, lo que puede provocar debilitamiento muscular y pérdida involuntaria de orina.
  • Otras condiciones médicas. La enfermedad renal y la diabetes pueden poner a una persona en mayor riesgo de desarrollar incontinencia urinaria.

Detonantes de incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria también puede ser provocada por ciertos hábitos de comportamiento y factores externos. Evitar estas prácticas y circunstancias tanto como sea posible puede ayudar a evitar la aparición de pérdidas de orina:

  • Fumar. Muchos fumadores experimentan tos persistente, la cual aumenta la presión sobre el esfínter urinario y puede provocar incontinencia de esfuerzo.

Continúa leyendo en la siguiente sección sobre los síntomas y signos de incontinencia urinaria, a fin de poder elegir un tratamiento específico.

Incontinencia urinaria - Factores de riesgo y detonantes

Signos y síntomas

La incontinencia urinaria es un síntoma en sí misma. Puede ser causada por una deficiencia hormonal, afecciones médicas subyacentes, problemas físicos o hábitos cotidianos. También hay signos médicos de un médico puede evaluar. Sigue leyendo para aprender a identificar los indicadores de los diferentes tipos de incontinencia urinaria, así como los detalles sobre el proceso de prueba y diagnóstico de incontinencia.

Síntomas comunes de incontinencia urinaria

  • Pérdidas de orina al estornudar, reír o toser
  • Hay escape de orina al levantarse o correr
  • Necesidad repentina de orinar que no da suficiente tiempo para llegar al baño
  • Pérdidas de orina incluso después de miccionar
  • Intenso deseo de vaciar la vejiga seguido de escape de orina
  • Fuga continua de orina

Signos de incontinencia urinaria

A diferencia de los síntomas de incontinencia urinaria, los siguientes signos son criterios medibles, tomados en cuenta por el médico para diagnosticar el trastorno:

  • Desequilibrio de estrógeno. El estrógeno ayuda a mantener fuertes los músculos que controlan la vejiga y la salud del tracto urinario de una mujer. La disminución en los niveles de esta hormona puede indicar incontinencia. Además, algunos desequilibrios endocrinos, tales como los que ocurren durante la menopausia y la postmenopausia, alteran la producción de estrógeno y pueden causar incontinencia urinaria.

Diagnóstico de incontinencia urinaria

Para diagnosticar e identificar la incontinencia urinaria femenina, un médico generalmente realiza los siguientes procedimientos: revisión del historial médico y del registro de micciones (diario vesical), además de un examen físico. De considerarlo necesario, el especialista también puede solicitar pruebas adicionales, como análisis de orina y de sangre.

Complicaciones de la incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria femenina puede ser una parte natural de los cambios asociados con la vida reproductiva. Sin embargo, las pérdidas de orina causadas por una deficiencia hormonal pueden afectar la calidad de vida de una mujer. Algunas complicaciones de la incontinencia urinaria incluyen problemas de la piel, infección del tracto urinario y cambios en varios aspectos de la vida.

Contar con información adecuada sobre el manejo, la prevención y las opciones de tratamiento para la incontinencia urinaria puede resultar invaluable para hacer frente a este incómodo trastorno.

Incontinencia urinaria - Signos y síntomas

Prevención y manejo

Prevención de la incontinencia urinaria

Si bien no hay manera de evitar las fluctuaciones hormonales a lo largo de la vida reproductiva, las cuales pueden provocar pérdida involuntaria de orina, una mujer puede disminuir sus posibilidades de desarrollar incontinencia urinaria, o minimizar la gravedad y frecuencia de estos episodios.

Los cambios en el estilo de vida para la prevención son extremadamente importantes, especialmente en lo respectivo a dieta, ejercicio y hábitos saludables. Además, las mujeres pueden complementar estos ajustes en su rutina diaria con el uso de suplementos que ayuden a mejorar el funcionamiento de su sistema endocrino y, por lo tanto, contribuyan a prevenir o aliviar los síntomas de desequilibrio hormonal, como la incontinencia urinaria.

Para las mujeres que ya están experimentando episodios de pérdida involuntaria de orina la prevención puede no ser posible; sin embargo, existen muchas maneras de manejar, prevenir o disminuir la intensidad de los síntomas de incontinencia urinaria.

Manejo de la incontinencia urinaria

Donde sea que una mujer se encuentre al sentir la necesidad imperiosa de orinar, existen formas efectivas de controlar la incontinencia urinaria. Realizar pequeños ajustes en la vida cotidiana y evitar detonantes puede marcar una gran diferencia en las mujeres que intentan controlar la pérdida involuntaria de orina.

Entre los consejos generales que las mujeres de todas las edades pueden seguir, se encuentran aprender a retrasar la micción, llevar un diario vesical o realizar ejercicios de Kegel.

Consejos alternativos para tratar la incontinencia

Los tratamientos alternativos, tales como la acupuntura y biorretroalimentación, son otra forma excelente de controlar la incontinencia urinaria femenina. Aunque estos tratamientos no abordan la causa hormonal detrás de las pérdidas de orina, pueden ser efectivos para reducir los síntomas a corto y mediano plazo.

Adicionalmente, existen diferentes opciones de tratamiento natural para la incontinencia urinaria femenina que combaten las causas hormonales de este trastorno. Sigue leyendo para descubrir los enfoques de tratamiento para la incontinencia urinaria.

Incontinencia urinaria - Prevención y manejo

Tratamientos

Para cualquier mujer que la experimente, la incontinencia urinaria puede ser frustrante y vergonzosa pero manejable hasta cierto punto; sin embargo, algunos casos son tan graves que llegan a interferir con la vida diaria. Afortunadamente, existen opciones de tratamiento para la incontinencia urinaria que pueden aliviar este frecuente trastorno de la salud femenina.

Tres enfoques para tratar la incontinencia urinaria

Se pueden considerar tres enfoques de tratamiento para la incontinencia urinaria: (1) Cambios en el estilo de vida, (2) Medicina alternativa y (3) Opciones farmacológicas.

Dependiendo de la gravedad de los síntomas, los cambios en el estilo de vida generalmente se recomiendan como el primer curso de acción porque conllevan el menor riesgo y también benefician la salud en general. Si bien las opciones farmacológicas usualmente no son  necesarias para tratar la incontinencia, las mujeres que no encuentran alivio realizando ajustes en su estilo de vida o recurriendo a terapias alternativas, podrían considerarlas después de evaluar adecuadamente el riesgo de efectos secundarios.

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Cambios en el estilo de vida

El primer nivel implica el menor riesgo, pero también una mayor autodisciplina. A menudo, los cambios simples en el estilo de vida pueden generar enormes beneficios y lograr un mayor nivel general de salud. Estos cambios incluyen, principalmente, una dieta balanceada, ejercicio regular y hábitos saludables.

Aunque estos cambios pueden ayudar a reducir las pérdidas de orina, no abordan directamente el desequilibrio hormonal, que es una causa común de incontinencia en mujeres. Para ello, es necesario tomar medidas adicionales. La medicina alternativa ha demostrado ser una opción segura y natural de tratamiento para la incontinencia urinaria causada por un déficit hormonal.

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Medicina alternativa

La medicina alternativa y los suplementos herbales implican poco o ningún riesgo y pueden ser una forma extremadamente efectiva de controlar las pérdidas de orina, ya que el riesgo de efectos secundarios es mínimo. En el caso de los suplementos herbales, existen dos tipos principales: los fitoestrogénicos y los reguladores de hormonas.

Suplementos herbales fitoestrogénicos

Estos suplementos, tales como el cohosh negro (cimicífuga), contienen componentes similares al estrógeno humano, llamados fitoestrógenos, que ayudan a compensar la deficiencia de esta hormona reproductiva, contribuyendo a aliviar la incontinencia urinaria femenina.

Estos suplementos son más adecuados para mujeres durante la menopausia, que es cuando los niveles de estrógeno alcanzan sus niveles más bajos, pero pueden no ser tan efectivos en otras etapas de la vida.

Suplementos herbales reguladores de hormonas

Los suplementos reguladores de hormonas, como es el caso de Macafem, estimulan el sistema endocrino y tratan el desequilibrio hormonal subyacente. Esto dacomo resultado el equilibrio del estrógeno y otras hormonas importantes, como la progesterona.

Estos suplementos pueden considerarse la forma más segura y natural de tratar el desequilibrio hormonal subyacente detrás de las pérdidas de orina, y pueden tomarse a lo largo de la vida de una mujer, ya que apoyan la producción natural dehormonas en el cuerpo.

Adicionalmente, existen otros tipos de suplementos que se pueden usar para aliviar, o al menos reducir, la pérdida involuntaria de orina; éstos incluyen vitaminas y otros suplementos herbales

Una combinación de enfoques suele ser la ruta más eficaz a seguir. Los cambios en el estilo de vida combinados con la medicina alternativa serán probablemente la mejor opción de tratamiento para la incontinencia urinaria. Sin embargo, en el caso de mujeres con graves y frecuentes pérdidas de orina puede ser necesario tomar medidas más drásticas.

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Opciones farmacológicas y quirúrgicas

Las intervenciones en este tercer nivel implican mayor riesgo y, a menudo, costos más altos, pero a veces son necesarias. Se recomienda encarecidamente hablar con un médico especialista antes de iniciar cualquier tratamiento farmacéutico para tratar los síntomas de incontinencia urinaria, así como tener en cuenta que no todas las alternativas de tratamiento son apropiadas para mujeres en cada etapa de su vida.

Los remedios más comunes para tratar la incontinencia urinaria femenina son los reguladores hormonales y los fármacos para incontinencia urinaria, así como el uso de dispositivos mecánicos. En casos de mayor gravedad, que no respondan a otros tratamientos, puede considerarse la cirugía, luego de evaluar cuidadosamente los riesgos que conlleva este procedimiento invasivo.

Estos tres enfoques no son mutuamente excluyentes. Una mujer puede usar diferentes opciones en diferentes momentos, o una combinación de ellos, dependiendo de la duración y la severidad de sus síntomas de incontinencia urinaria. Hoy en día, cada vez más mujeres encuentran que la forma más efectiva de tratar los síntomas relacionados con el desequilibrio hormonal es a través de una combinación de ajusten en el estilo de vida y tratamientos alternativos.

Tratamientos para la incontinencia urinaria

Fuentes