Alergias

Por el Equipo Editorial de SheCares | Actualizado: 30 marzo, 2020

Las alergias y las reacciones alérgicas pueden presentarse de diversas maneras y pueden ser provocadas por una multitud de factores. Si bien su causa inmediata es una reacción exagerada del sistema inmunológico, la mayor prevalencia de alergias entre mujeres en edad reproductiva, especialmente durante ciertos períodos delicados, tales como la pubertad, el embarazo y la menopausia, sugiere un posible vínculo con procesos hormonales.

Afortunadamente, al igual que con todos los síntomas desencadenados o exacerbados por el desequilibrio hormonal, existen formas de controlar las alergias a lo largo de la vida.
Sigue leyendo para obtener más información sobre las principales causas de las alergias, así como los factores de riesgo, síntomas, signos, prevención y opciones de tratamiento para los diferentes tipos de alergias.

Alergias

Sobre las alergias

Las alergias se definen como una reacción excesiva del sistema inmunológico al enfrentarse a una sustancia generalmente inofensiva, conocida como alérgeno. Por razones que aún no se entienden completamente, los alérgenos confunden al sistema inmunológico, haciéndole creer que está bajo una amenaza real, lo cual provoca una reacción alérgica que puede presentarse en una amplia gama de formas, dependiendo del tipo de alérgeno y del órgano afectado.

Si bien ciertos tipos de alergias solo afectan a los niños y pueden desaparecer por sí solas al crecer, para muchas personas siguen siendo un problema durante toda su vida. Determinados tipos de alergias, tales como el asma y la fiebre del heno, se vuelven más frecuentes entre las mujeres al alcanzar la pubertad, y con frecuencia se exacerban en momentos de fluctuaciones hormonales, como durante el ciclo menstrual, el embarazo o los años previos a la menopausia.

Si bien la presencia de una alergiano tiene, por sí sola, ninguna correlación con la fertilidad de una mujer, el empeoramiento repentino de las reacciones alérgicas es un signo común de desequilibrio hormonal, el cual, a su vez, puede eventualmente influir en otros aspectos de la vida, causando una amplia gama de otros síntomas incómodos, que pueden incluso llegar a afectar la capacidad de concebir.

Identificando las alergias

Un mismo tipo de alergia puede presentarse de manera única en cada persona; sin embargo, existen dos criterios principales que pueden usarse para identificar y clasificar las alergias: de acuerdo con el tipo de alérgeno que las provoca, así como por la naturaleza y la intensidad de la reacción alérgica que se experimenta.

Acerca de las alergias

Causas de las alergias

Una alergia es causada por una reacción inusual del propio sistema inmunológico al detectar ciertas sustancias, conocidas como alérgenos, que confunde con patógenos dañinos, tales como virus o bacterias, y ante los cuales produce un anticuerpo conocido como inmunoglobulina E (IgE), que estimula la liberación de una molécula conocida como histamina, causando inflamación en ciertos órganos.

Aunque las causas exactas que hacen que ciertas personas sean sensibles a sustancias inofensivas específicas son complejas y no se entienden completamente, la mayoría de los médicos e investigadores cree que los cambios hormonales son una causa importante en el desarrollo de nuevos tipos de alergias o en el agravamiento de las ya existentes. Además de estas causas hormonales, bastante comunes, otros factores y condiciones médicas pueden, en casos más raros, exacerbar las alergias.

Causas hormonales de las alergias

Las hormonas son mensajeros químicos que controlan diversas funciones corporales. Cuando ocurren fluctuaciones, los órganos no reciben las señales correctas para operar adecuadamente, dando lugar a trastornos hormonales. En este sentido, podemos decir que las alergias pueden ser desencadenadas o exacerbadas por las fluctuaciones hormonales durante los cambios que atraviesan las mujeres a lo largo de su vida reproductiva.

El estrógeno y la progesterona son hormonas que se encargan de regular los ciclos menstruales y la fertilidad de la mujer, influyendo en la producción de otras hormonas y neurotransmisores, tales como la serotonina, la adrenalina y el cortisol, que controlan el apetito, el sueño, el deseo sexual y la memoria. En particular, el cortisol es uno de los neurotransmisores que están más estrechamente relacionados con el sistema inmunológico, ya que su trabajo principal es regular la respuesta ante condiciones de estrés.

Los investigadores médicos han descubierto que los niveles fluctuantes de hormonas, especialmente estrógeno y cortisol, hacen que las mujeres sean más susceptibles a desarrollar nuevas alergias o a sentir que se agravan las que ya tienen; esto explica el por qué las mujeres experimentan síntomas de alergia en momentos de desequilibrio hormonal significativo, como durante la pubertad, el síndrome premenstrual, la menstruación, el embarazo, el postparto y la menopausia. Las fluctuaciones en los niveles de estrógeno y cortisol durante estas etapas hacen que aumenten las alergias, en particular las respiratorias, tales como el asma o la rinitis.

Además, también existen causas hormonales específicas según la etapa reproductiva en la que aparecen síntomas de alergia. Dichas causas,combinadas con otros factores, pueden influir en la manera en que las mujeres experimentan alergia durante la pubertad, el embarazo, el postparto y la menopausia.

Causas hormonales durante diferentes fases en la vida de una mujer

La pubertad es la etapa en la cual el cuerpo de una niña comienza a producir hormonas reproductivas, las cuales, sumadas a otros factores, tales como el primer período y los malos hábitos alimenticios, contribuyen a la aparición de alergia durante la pubertad.

El embarazo conduce a cambios bruscos y bruscos en los niveles hormonales del cuerpo, que pueden provocar o empeorar los síntomas de alergia.

El postparto y la lactancia son etapas en las cuales las hormonas reproductivas están naturalmente desequilibradas y pueden ocasionar problemas de alergia. Por si eso fuera poco, las nuevas mamás también deben tener cuidado con la aparición de síntomas de alergia en el recién nacido.

La menopausia es la etapa en que la producción de hormonas reproductivas se ralentiza naturalmente, hasta que el período fértil de la mujer llega a su fin. Además de las causas hormonales directas, hay otros factores que podrían empeorar las alergias en este momento de la vida.

Otras causas menos comunes de síntomas de alergia

Debido a que los procesos alérgicos involucran diferentes sustancias químicas y afectan a distintos órganos, existe una amplia variedad de condiciones que pueden imitar los síntomas de un tipo específico de alergia. Aunque poco probable, estas condiciones incluyen trastornos de la tiroides y ciertos problemas de salud.

Causas de las alergias

Factores de riesgo y detonantes

Factores de riesgo para alergia

Algunas mujeres tienen más probabilidades que otras de sufrir diferentes tipos de alergias por razones psicológicas, de comportamiento y de salud. Estos factores predisponentes pueden afectar los niveles hormonales y aumentar las posibilidades de que una mujer experimente síntomas de alergia durante su vida reproductiva.

Detonantes de alergia

Además de los factores de riesgo a largo plazo, algunos de los cuales están fuera de la esfera de control de una mujer, cada reacción alérgica se desencadena debido a la exposición a alérgenos específicos. Identificar estos alérgenos y evitarlos tanto como sea posible es clave para prevenir la reaparición de síntomas y posibles complicaciones, como el shock anafiláctico. Algunos de los detonantes más comunes de alergia incluyen nueces, polen y mariscos.

Algunas sustancias y opciones de estilo de vida se han relacionado con una mayor frecuencia y gravedad de ciertos tipos de alergias.

Las mujeres que experimentan reacciones alérgicas graves y frecuentes generalmente buscan tratarlas y, de ser posible, prevenirlas, lo cual es perfectamente posible siguiendo los siguientes consejos de prevención y manejo.

Factores de riesgo y detonantes para alergia

Signos y síntomas

Cada mujer experimenta un tipo particular de reacción alérgica ante diversos factores desencadenantes. Sin embargo, muchos síntomas de alergia son más comunes o fáciles de identificar, especialmente para las mujeres que atraviesan una fase de desequilibrio hormonal.

Síntomas comunes de alergia en mujeres

  • Síntomas de la piel (principalmente ante tejidos, látex y algunas alergias alimentarias leves)
    • Urticaria
    • Erupciones
    • Comezón
    • Ampollas
    • Descamación de la piel

  • Síntomas respiratorios (principalmente ante alérgenos transmitidos por el aire)
    • Nariz tapada o goteo nasal
    • Picazón en la garganta
    • Producción anormal de moco
    • Tos compulsiva y sibilancias
    • A veces se acompaña de molestias oculares, como ojos llorosos, rojos o hinchados.

  • Síntomas digestivos (principalmente por alergiaa alimentos o medicamentos)
    • Calambres severos y repentinos
    • Náusea
    • Vómitos
    • Dolor abdominal
    • Diarrea

Diagnóstico

Para diagnosticar e identificar las reacciones alérgicas, un médico alergólogo generalmente realiza tres procedimientos: primero, revisa el historial médico del paciente; luego, realiza un examen físico, seguido de una prueba de alergia. También puede ordenar pruebas adicionales, si lo considera necesario.

  • Historial médico. El diagnóstico del alergólogo se centrará en descubrir la condición subyacente que está causando los síntomas de alergia. Para evaluar si la reacción alérgica es provocada o exacerbada por un desequilibrio hormonal u otro problema de salud, el médico puede preguntar sobre afecciones previas, medicamentos que pueda estar tomando y eventos de la vida actual (por ejemplo, inicio de la pubertad, embarazo o menopausia). Además, el especialista puede indagar sobre reacciones alérgicas de miembros de la familia inmediata o, en el caso de alergias alimentarias, puede pedirle que lleve un diario con registros de síntomas vinculados al consumo de alimentos.

  • Examen físico. Esto será necesario para que el alergólogo haga un diagnóstico. Durante este examen, una mujer puede esperar que se recolecte la siguiente información: presión arterial, frecuencia cardíaca, temperatura y peso. Las fluctuaciones inusuales o excesivas en estos signos vitales pueden ser un signo de un desequilibrio hormonal u otras afecciones subyacentes.

  • Pruebas. Si se considera necesario, el médico también puede ordenar pruebas para diagnosticar determinados alérgenoso para descartar otras afecciones que podrían agravar la alergia.

    • Se realizará una prueba de alergia para determinar cuál es el alérgeno exacto. Existen tres tipos principales de pruebas de alergia: prueba de punción cutánea, análisis de sangre y prueba de parche. El primer tipo consiste en pinchar la piel con una pequeña cantidad de alérgenos sospechosos para ver si hay una reacción inmediata. Cuando existe el riesgo de una reacción extrema o la sospecha de un alérgeno raro, el especialista puede recomendar un análisis de sangre para medir la cantidad de anticuerpos IgE. A veces, se recomienda a los pacientes con eczema alérgico que realicen una prueba de parche más larga, la cual requiere que el paciente use discos metálicos especiales que contengan el alérgeno en contacto directo con la piel durante al menos 48 horas.

    • Otras pruebas que pueden ser útiles incluyen un conteo sanguíneo completo (CSC) o un conteo de glóbulos blancos.

Complicaciones de las alergias

Por lo general, cuando se desarrolla una alergia por primera vez, los síntomas tienden a ser leves. Sin embargo, si el contacto con el alérgeno persiste (especialmente para los alérgenos de alimentos o medicamentos), se puede desarrollar una reacción más fuerte y potencialmente mortal, conocida como anafilaxia. Aunque es poco frecuente, la anafilaxia puede ser fatal. Por lo tanto, es importante tener cuidado con sus signos específicos.

Síntomas de alergia en mujeres

Prevención y manejo

Prevención de alergias

Si bien no existe un único método infalible de prevención de alergias, de la misma forma que no hay manera de evitar los cambios hormonales a lo largo de la vida, si pueden tomarse algunas medidas para disminuir las posibilidades de desarrollar nuevos tipos de alergias, así como para minimizar el impacto o la duración de los síntomas.

En este sentido, los cambios en el estilo de vida son extremadamente importantes para la prevención de alergias, especialmente en lo que respecta a la dieta, el ejercicio y el desarrollo de hábitos saludables. Además, una mujer puede complementar este enfoque con el uso de suplementos naturales, que ayudan a mejorar el sistema endocrino y, por lo tanto, a prevenir o aliviar los síntomas de desequilibrio hormonal que provocan o empeoran las alergias.

Por otro lado, para las mujeres que ya han desarrollado algún tipo de alergia, existen muchas maneras de prevenir los "brotes" o disminuir la intensidad de una reacción alérgica.

Manejo de alergias

Una vez que una mujer ha sido diagnosticada con una alergia y se ha identificado el alérgeno que la causa, puede realizar algunos sencillos cambios en su rutina diaria, los cuales pueden hacer una gran diferencia en el control de los síntomas.

Consejos generales

  • Evitar los detonantes. Lamentablemente, una vez que se ha desarrollado una alergia, no queda mucho por hacer, excepto evitar el alérgeno que la provoca. Incluso si esto no siempre es completamente posible, cuanto menos se expongan las mujeres, mejor.

  • Deshacerse de las alfombras y los pisos tapizados. Si se han identificó alérgenos en el aire, tales como polvo, moho o caspa de mascotas, se recomienda eliminar las alfombras y los pisos tapizados,  reemplazándolos con vinilo, linóleo, madera dura o laminado.

  • Adquirir una aspiradora potente. Una aspiradora con un filtro de aire de alta eficiencia (HEPA, por sus siglas en inglés) puede eliminar el polvo y el moho de manera más efectiva. Es importante pasar la aspiradora no solo por la casa, sino también por los edredones, peluches y cojines con regularidad; éstos últimos también deben lavarse con agua caliente regularmente.

  • Mantener las ventanas cerradas durante la primavera. Este consejo es especialmente útil para las mujeres que viven en áreas suburbanas, o necesitan desplazarse a través de áreas rurales o cubiertas de hierba. Es mejor cerrar las ventanas de la casa y el automóvil durante la temporada de alergias.

  • Tener vaselina a mano. No siempre es posible evitarla cercanía de parques y flores. Las mujeres que sufren de fiebre de heno pueden untar suavemente el interior de su nariz con vaselina para ayudar a atrapar el polen y evitar o disminuir la reacción alérgica.

  • Aprender a leer las etiquetas correctamente. Si bien muchas mujeres tienen la costumbre de leer el contenido nutricional de sus alimentos para saber la cantidad de calorías que proporcionan, luego de un diagnóstico de alergia alimentaria, también es importante leer con cuidado la lista de ingredientes y ser capaz de interpretarla correctamente. Por lo general, los fabricantes deben etiquetar los alérgenos más populares o peligrosos (tales como gluten, nueces y leche), pero a veces, los productos no comestibles pueden contener alérgenos ocultos, como es el caso de las lociones corporales (pueden contener aceite de nuez), el maquillaje (puede contener soja, trigo o aceite de sésamo) y ciertos aromas de pasta de dientes (pueden contener bayas).

  • Comer de manera inteligente fuera de casa. Muchos restaurantes tienen "mezclas de condimentos especiales" o "aderezos caseros" que pueden contener alérgenos, incluso si el ingrediente exacto no figura en el menú. La mejor opción es preguntar al personal directamente y describir la alergia que se padece de manera muy específica. Además, en los locales de buffet, que ofrecen "todo lo que pueda comer",existe una gran posibilidad de contaminación cruzada. Por lo tanto, es mejor evitar esos lugares por completo.

  • Estar siempre alerta. En algún momento, será inevitable encontrar ese alérgeno tan temido. Las mujeres que sufren de alergias alimentarias (que tienden a tener síntomas más graves y conllevan un mayor riesgo de anafilaxia), deben estar preparadas en todo momento. Es importante llevar una dosis de epinefrina de emergencia, a fin de poder aplicarla si es necesario.

Consejos de manejo alternativo para las alergias

Los tratamientos alternativos también son una excelente manera de controlar los síntomas de alergia. Estos tratamientos no abordan la causa hormonal detrás de una reacción alérgica en la mayoría de las mujeres, pero pueden ser efectivos para reducir su gravedad a corto y mediano plazo. Entre estas terapias alternativas se incluyen la acupuntura y las ollas neti para irrigación nasal.

Si bien estas medidas a menudo ayudan a reducir la frecuencia e intensidad de los síntomas de alergia, no tratan la raíz del problema, que en la mayoría de los casos es un desequilibrio hormonal. Sin embargo, existen diversos tratamientos naturales que se enfocan en las causas hormonales de las alergias.

Alergia - Prevención y manejo

Tratamiento para la alergia

Como es difícil evitar los alérgenos por completo,sufrir de alergia puede ser muy frustrante para muchas mujeres. Afortunadamente, existen formas de controlar y tratar los síntomas de alergia.

Tres enfoques de tratamiento para la alergia

Existen tres niveles de tratamiento para la alergia: (1) Cambios en el estilo de vida, (2) Terapias alternativas y (3) Opciones farmacológicas.

Se alienta a las mujeres a comenzar por el primer nivel, que es el menos riesgoso para tratar los síntomas de alergia, los cambios en el estilo de vida. Si bien estos sencillos ajustes en la rutina diaria a menudo son efectivos para aliviar las alergias, por sí solos no abordan una de las principales causas de las alergias en mujeres: el desequilibrio hormonal. Afortunadamente, los cambios en el estilo de vida pueden combinarse con suplementos naturales, a fin de proporcionar un alivio seguro y efectivo para los síntomas de alergia.

Aunque la intervención médica no suele ser necesaria, aquellas mujeres que experimentan graves reacciones alérgicas pueden considerar acudir a un alergólogo para iniciar un tratamiento farmacológico, especialmente si las opciones naturales no les proporcionan alivio. En este caso, es importante comprender y sopesar cuidadosamente los riesgos asociados a los medicamentos recetados.

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Cambios en el estilo de vida

Este nivel primario de tratamiento para la alergia está virtualmente libre de riesgos, aunque requiere de una buena dosis de autodisciplina. Realizando sencillos cambios en la rutina diaria pueden aliviarse enormemente los síntomas de alergia,además de mejorar el bienestar general. Fundamentalmente, una dieta balanceada, ejercicio regular y hábitos saludables pueden ser la clave para reducir las reacciones alérgicas.

Por otro lado, aunque dichos cambios pueden aliviar los diferentes tipos de alergias, no abordan el desequilibrio hormonal que suele ser su causa más frecuente. Por lo tanto, puede ser necesario considerar un tratamiento adicional. Las terapias alternativas han demostrado ser una excelente opción para controlar los síntomas de alergia de una manera segura y natural.

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Terapias alternativas

Estos enfoques alternativos implican poco o ningún riesgo y pueden ser una forma extremadamente efectiva de reducir las reacciones alérgicas relacionadas con fluctuaciones hormonales. En el caso de los suplementos herbales, hay dos tipos principales que se pueden usar: fitoestrogénicos y reguladores de hormonas.

Suplementos herbales fitoestrogénicos

Hierbas como el cohosh negro, contienen compuestos vegetales similares al estrógeno, por lo queayudan a compensar el déficit de esta hormona en el cuerpo, lo cual contribuye a reducirlas alergias.

Los suplementos herbales son principalmente efectivos en mujeres que están atravesando la menopausia, ya que éstas tienen niveles naturalmente bajos de estrógeno,pero no son necesariamente efectivos para las mujeres en otras etapas de la vida, como la pubertad.

Suplementos herbales reguladores de hormonas

Suplementos como Macafem,estimulan la producción de hormonas naturales al nutrir el sistema endocrino, lo que permite recuperar el balance, no solo de estrógeno sino también de otras hormonas importantes, tales como la progesterona.

Estos suplementos se consideran la opción más segura y natural de tratamiento para la alergia causada por un desbalance hormonal y pueden tomarse a lo largo de la vida, ya promueven el equilibrio natural de hormonas en el cuerpo de la mujer.

Existen otros tipos de suplementos,como el extracto de quercetina, la ortiga y la menta, que también pueden aliviar los síntomas de alergia, o al menos hacerlos más manejables.

Una combinación de enfoques suele ser la ruta más efectiva para tratar las alergias. Una combinación cambios en el estilo de vida ysuplementos naturaleses la mejor manera de aliviar los síntomas de alergia. Sin embargo, aquellas mujeres que padecen de severas reacciones alérgicaspueden requerir de un tratamiento más drástico.

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Opciones farmacológicas

Las intervenciones farmacológicas implican una mayor inversión económica y alto riesgo de efectos secundarios. No todos los tratamientos son adecuados para mujeres en todas las etapas de la vida. Por ejemplo, se desaconseja a las mujeres embarazadas que tomen medicamentos de venta libre, tales como Advil. Antes de tomar cualquier tipo de medicamento es indispensable consultar con un médico.

Existen dos tipos principales de opciones farmacéuticas que se pueden recetar para tratar los síntomas de alergia: antialérgicos y terapia de reemplazo hormonal (TRH). Los casos más graves de alergia pueden justificar la inmunoterapia, y las mujeres con riesgo de anafilaxia pueden necesitar epinefrina en algún momento.

Estos tres niveles de tratamiento para la alergiano son mutuamente excluyentes. Es posible optar por una combinación de enfoques, dependiendo de la duración y la gravedad de las alergias. Actualmente, cada vez más mujeres descubren que la manera más efectiva de lidiar con las consecuencias del desequilibrio hormonal suele ser combinar un estilo de vida saludable con suplementos naturales.

Tratamiento para la alergia

Fuentes